Guía para visitar Génova, historia y mar a partes iguales

Si tenéis pensado visitar Génova os damos algunas recomendaciones de sitios muy interesantes que os encantarán.

Génova

Pensar en Italia es recorrer con nuestra mente paisajes y monumentos mil veces vistos en fotografías o en televisión. De hecho, cuando se viaja a este increíble país hay ciudades que son parada obligatoria, como Florencia, Venecia, Milán o la grandiosa Roma. Pero la Península Itálica guarda también otras muchas joyas históricas menos conocidas por el turismo de masas. Hablamos por ejemplo de Génova, capital de la región de la Liguria, situada en la costa noroeste del país y una de las ciudades más importantes de Italia. Su área metropolitana cuenta con algo más de un millón y medio de habitantes, ya que en los últimos cincuenta años la ciudad ha ido anexándose los municipios de los alrededores hasta llegar a estar dividida actualmente en 25 circunscripciones.

Enclavada entre los Montes Ligures y el Mar Mediterráneo, la vieja y comercial ciudad de Génova se extiende como una lengua que se arquea buscando la costa. Ciudad de marinos mercantes y de viajeros, de allí procedía Cristóbal Colón, descubridor de las Américas. Con uno de los puertos más importantes y significativos del Mar Mediterráneo (el segundo después de Marsella en importancia económica) Génova se alza altanera observando el Golfo de Génova hacia el sur y los Montes ligures que la aprisionan al mismo hacia el norte.

Un poco de historia

Los orígenes de la ciudad se remontan a tiempos etruscos. Lo cierto es que desde que se conoce la vida de este enclave estuvo esencialmente unida al mar y a las actividades portuarias y marineras. Ya era famosa como puerto comercial en época de griegos y romanos. De hecho, toda su historia cultural, económica y política viene determinada por su espíritu mercante y marinero. La República Marítima de Génova, durante la Edad Media, se convirtió en una de las más potentes Ciudades – Estado del Mediterráneo, conociendo durante el Renacimiento su mayor auge cultural, económico y arquitectónico gracias al mecenazgo de la Familia Doria, y consolidando durante esa época su prominente posición, siendo conocida esa etapa como el período dorado de Génova. Para el visitante que llega por primera vez a este lugar lo que más le sorprende es la monumentalidad de la ciudad vestigio de su grandiosa y rica historia, pero también las estrecheces, rincones y recovecos de la zona antigua portuaria. Demos un paseo por Génova y nos enamoraremos de esta ciudad con sabor a mar.

I Vicoli

El Casco antiguo de la ciudad es un entramado de callejuelas estrechas que desembocan buscando la zona portuaria. Son los vicoli o “carruggi” en el dialecto genovés. Este avispero de callejones, uno de los más grandes de Europa, es el corazón mismo de Génova y su enseña más destacable y original. Partiendo de Piazza Ferrari se llega hasta el túnel del Carimento y desde ahí los “carruggi” nos invitan a perdernos. Eso sí, es interesante hacerlo de día y con un mapa, puesto que es fácil despistarse.

Casas en Génova

El Palazzo Ducale

Su construcción comenzó en el siglo XIV y es uno de los lugares más emblemáticos de Génova. Símbolo del poder económico de la república marítima genovesa, era la residencia del Dogo, máximo dirigente de Génova. Hoy en día, tras una de las restauraciones más importantes y amplias realizadas en los últimos años en el continente europeo, se ha convertido en el referente cultural de la ciudad, un lugar que acoge todo tipo de exposiciones, conferencias y festivales.

Palazzo San Giorgio

Edificio histórico que actualmente alberga la sede de la Autoridad Portuaria del Mar de la Liguria Occidental. Situado en el “Molo” o muelle, este edificio civil de estilo a medias medieval, a medias renacentista según sus fachadas, es uno de los monumentos más emblemáticos y reconocidos de Génova. Son de destacar los frescos que adornan la fachada de estilo arquitectónico renacentista del período histórico conocido como Cinqueccento.

Los Palacios Rolli

La Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad 42 de los más de 100 palacios con los que cuenta Génova y que entre las épocas renacentista y barroca se construyeron por parte de la nobleza genovesa llenando de esplendor la ciudad. En 1576 un decreto del senado estatal obligaba a los dueños de los Palacios a albergar entre sus paredes a los visitantes de importancia que llegaban a la ciudad. Se realizó un elenco de Alojamientos Públicos o Rolli y en función del grado de jerarquía con el que contase el invitado se le albergaba en un palacio u otro.

Entre estos Palacios encontramos el Palazzo della Rovere, Palazzo Grimaldi, Palazzo Doria, Palazzo Spinola, Palazzo Pallavicini, Palazzo Balbi, Palazzo Lomellini, Palazzo Lercari, Palazzo Ayrolo, Palazzo Interiano, así como otros muchos. Algunos de ellos todavía pertenecen a familias particulares, otros, en cambio, se han transformado en museos públicos y hay algunos que han sido reconvertidos en edificios institucionales administrativos, así como en sedes de la Universidad, de bancos o fundaciones.

Génova plaza

Porta Soprana

Esta ciudad cuenta con tres puertas de dos torres cada una que se abrían a la muralla medieval, pero sin duda la más conocida es la Porta Soprana, por donde entraban los viajeros que venían del Este. Muy cerca de la misma se encuentran los restos del edificio en el que vivió Cristóbal Colón, oriundo según muchos estudios de esta ciudad italiana. Junto a ellos también hay restos del claustro del derruido convento de Sant’Andrea del siglo XII.

Torre della Lanterna

Es como se conoce al faro y es el símbolo por antonomasia de la ciudad de Génova. Su reconstrucción data de mediados del siglo XVI. Se alza majestuoso con sus 117 metros de altura sobre el nivel del mar. Es posible subir hasta el primer tramo de balconada si se está dispuesto a superar los 172 escalones. Desde arriba la vista panorámica de la ciudad hace olvidar el cansancio de la subida empinada que hay que afrontar para llegar.

Funiculares

Otra opción para contemplar la ciudad desde lo alto son los Funiculares y cremalleras. La geografía urbana de Génova está salpicada de túneles, subidas rocosas y largas pendientes, y los funiculares, además de servir como transporte público diario, también juegan un papel turístico, ya que permiten al viajero descubrir unas vistas increíbles de la ciudad. Destacamos el ascensor este de Castelletto, el más antiguo de todos con una estructura que termina en una vidriera de estilo Art Noveau. Tiene 57 metros de altura y acaba su trayecto en la explanada de Castelletto, desde donde se pueden observar los tejados de los edificios que conforman el casco antiguo así como el puerto. También es digno de mencionar el ascensor Montegalletto, que asciende por Vía Balbi, y que nos lleva hasta el Castillo de Albertis, sede del Museo de las Culturas del Mundo, con unos jardines con vistas a la ciudad dignos de mención.

Piazza Ferrari

Flanqueada por una de las fachadas laterales del Palacio Ducal, el Teatro Carlo Felice y el edificio de la Academia Ligur de Bellas Artes, la Plaza Ferrari, en honor al mecenas Raffaele de Ferrari, Duque de Galliera, es el corazón social de la ciudad, centro de reuniones para las más importantes convocatorias ciudadanas. En el centro se erige una fuente en bronce de Cesare Crosa di Vergagni. Los otros edificios que cierran la plaza son la sede de la Regione Liguria (que data de 1920) y el Palazzo della Nuova Borsa, prototipo del estilo Liberty genovés de principios del siglo XX.

Génova

Acquario di Genova

El Acuario de Génova, reconocido por uno de sus pabellones, la “Grande Nave Blu”, es el segundo más grande de la Unión Europea después del Oceanográfico de Valencia. Situado en el Puerto Antiguo, cuenta en su interior con una piscina táctil. Se trata de un estanque de 100 metros cuadrados de superficie donde nadan diferentes especies acuáticas que se pueden incluso tocar por parte de los visitantes. Además, en la entrada del acuario un gran globo llamado la Biosfera nos invita a entrar en él. Dentro del mismo encontramos la representación de un ecosistema tropical con sus plantas, flores y animales exóticos.

La Catedral de San Lorenzo

Construida sobre una basílica anterior, su primera construcción está fechada del año 1098, si bien a lo largo de los siglos se han ido añadiendo estancias y cambios en los estilos decorativos hasta llegar a ser lo que vemos hoy, un claro ejemplo del arte románico y gótico de la Liguria. En la fachada se observa la alternancia de mármoles grises y blancos dispuestos en franjas horizontales que le aportan consistencia y monumentalidad. Así mismo, el uso de columnas, también rayadas, es un aspecto muy propio de la arquitectura de la zona. En uno de sus pórticos laterales nos da la bienvenida un obús sin detonar de la II Guerra Mundial, recordatorio perenne de la protección sagrada del lugar.

Cementerio Monumental de Staglieno

Si hay un lugar realmente impresionante que el viajero no debe perderse de la ciudad de Génova es el Cementerio de Staglieno. En este increíble camposanto del siglo XIX se pueden observar auténticos monumentos funerarios construidos por las grandes familias nobles y burguesas de la ciudad a lo largo de los últimos 200 años. Pequeñas ermitas y grandes criptas ricamente decoradas y definidas por el escritor Ernest Hemingway como “una de las maravillas del mundo”.

Y para comer…

Pero a lo largo de todo este recorrido por Génova tendremos que parar a comer. En la ciudad, como en el resto de Italia, se puede disfrutar de una gastronomía realmente increíble: pasta, pescado, verduras y guisos excelentes. Pero hay dos productos típicamente genoveses que no puedes dejar de probar: el pesto y la focaccia. El primero es una salsa para pasta a base de aceite de oliva, albahaca fresca, piñones, queso parmesano y ajo, el segundo es una torta hecha de harina, aceite, levadura de cerveza y sal, y que se puede tomar en seco o acompañada de queso derretido y especias. Por otro lado, existen variedades locales de galletas como las Canestrelli, cocinadas desde tiempos antiguos y que incluso aparecen representadas en unas monedas antiguas llamadas “genovinos dorados”.

Génova paisaje

Visita obligada para anticuarios

Génova tiene otras muchas propuestas para los turistas más allá de todo lo que hemos comentado. La historia que atesora la ciudad se representa también en la existencia de negocios llenos de historia, principalmente anticuarios que harán las delicias de los coleccionistas. En las estrechas calles del casco antiguo genovés se pueden encontrar muchísimas tiendas de antigüedades. Algunas de ellas llevan abiertas desde hace 200 años. Tan impresionante es este patrimonio que el gobierno ha elaborado un Registro Nacional de Tiendas Históricas donde solo pueden catalogarse aquellos negocios que lleven abiertos como mínimo 70 años y que además cumplan otra serie de requisitos históricos y arquitectónicos.

Otras curiosidades

Durante las fiestas navideñas es posible visitar los Pesebres genoveses, versión de nuestros Nacimientos o Portales de Belén y auténticas obras de arte. Desde el Renacimiento y hasta bien entrado el siglo XIX, la ciudad de Génova junto con Nápoles era uno de los lugares más importantes de producción de figuras artesanales para belenes. Si no vas en Navidad no te preocupes, porque hay Pesebres que se pueden visitar en cualquier época del año, como los expuestos en la Iglesia gentilicia de la Familia Spinola o en la Iglesia de San Donato.

Pero esta es solo una serie de recomendaciones de todo lo que esconde Génova, un lugar que recomendamos visitar en profundidad y sobre todo con calma. Pasar un primer fin de semana en la ciudad no es mala idea para ver lo central y fundamental, así como para descubrir el estilo y el ambiente que la caracteriza. En una siguiente visita podremos seguir explorando la región e ir a los lugares a los que todavía no hayamos ido, probar más platos gastronómicos típicos de la región y mezclarnos con su entorno para sentir la historia que arropa a Génova y que la ha convertido en uno de los mejores destinos de Italia a lo largo de las décadas.

También recomendamos en todos los casos llevar mucho espacio libre en el móvil, porque vais a tener unas ganas enormes de hacer fotos sin parar y seguro que se os agota la memoria pronto.

Foto: filmbetrachterinKreactivaCandyGurufrancesca79

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