Guía: El viaje por el mundo de Megan Sullivan

Megan Sullivan decidió recorrer el mundo después de ser diagnosticada de cáncer y ser atropellada.

Normalmente cuando alguien habla de Megan Sullivan lo hace resaltando aspectos morbosos de su historia, como que tiene cáncer, que ha sido muy desafortunada y que lucha mucho por la vida. Pero nosotros nos hemos sentido muy impactados por su historia y por lo que le ha ocurrido. Tanto que creemos que es más adecuado contar las cosas de forma ordenada y completa. No queremos que la historia de Megan se quede en una simple anécdota que pase desapercibida entre nuestras muchas noticias o vídeos. Su historia debería perdurar durante mucho más tiempo para inspirar a miles de personas.

¿Queréis conocer a Megan? Ella se define como fotógrafa, directora y productora. Nosotros añadiríamos “inspiradora”. Todo comenzó cuando se cayó de 50 pies en Yosemite, lo que la dejó en una situación bastante complicada. En ese mismo mes (un plazo de 30 días), le diagnosticaron cáncer de piel. Y en ese mismo periodo de tiempo la atropelló un coche. ¿Podéis imaginar lo que eso habría significado para la moral de cualquier otra persona? No sabemos si nosotros hubiéramos conseguido superar estos inconvenientes, porque no hay duda de que son suficiente como para que digamos “¿Por qué me ha tenido que pasar todo esto a mi?”

Pero lo que hizo Megan fue decidir: vivir. Aprovechar su vida al máximo y plantearse que a partir de ese momento viviría al máximo y a tope. Dos semanas después de ese momento, del momento trágico en el que todo se torció, tomó la decisión de emprender un viaje por el mundo que le permitiera ver las siete maravillas. Para ello tenía 13 días en los que se daría cuenta de la importancia de vivir el hoy y no el mañana.

Presupuesto

¿Cuánto dinero necesitamos para hacer este viaje? Megan nos dice literalmente que muchos pensamos que tenemos que tener la fortuna de Bill Gates para poder viajar tal y como lo ha hecho ella. Pero nos asegura que no es algo cierto. Su punto de vista es que hay que ahorrar, eso sí. No podemos ir de repente a dar la vuelta al mundo. Ella siempre ha ahorrado mucho, es la típica chica que usa la misma ropa durante años y que va con su propia bebida a los bares para no gastar tanto en las reuniones sociales. Además, antes de hacer el viaje decidió vender todo lo que hubiera en su casa que no hubiera tocado en el último año. ¿Para qué lo quería? Eso le dio dinero suficiente para asegurar que podría hacer el viaje.

Preparando el viaje

Lo que se gastó nos lo detalla en su blog. Dice que gastó 5577 dólares en los billetes de avión. Hizo la reserva unos 10 días antes de la fecha, así que nosotros os recomendamos que lo hagáis con más tiempo, porque podréis ahorrar mucho más dinero. En hoteles solo se gastó 250 dólares, porque solo se alojó en un lugar de pago a lo largo de cinco noches. El transporte le costó entre 300 y 400 dólares para alquilar coches, taxis o trenes. En comida comenta que prácticamente no gastó nada. Se iba visitando hoteles donde dan de comer gratis y las comidas de los aviones también ayudaron. Por lo demás había gente que le invitaba. El presupuesto a ojo que nos da es de unos 6300 dólares por persona para ver las siete maravillas del mundo en 13 días.

¿Cómo viajó?

Megan siempre ha sido, por lo que cuenta, una chica aficionada a viajar en solitario. Ya sabéis que viajar solo tiene sus beneficios, siendo muy flexible porque no tenemos que preocuparnos de complacer a los demás y podemos estirarlo todo un poco hasta nuestros propios límites. Pero Megan quería que esta vez hubiera alguien que la grabase y eso significaba viajar con alguien. Tuvo la locura de irse con su novio, un chico al que había conocido solo hace dos semanas. Pensó que no sería tan mala idea, porque a las dos semanas aún no estás cansada de las cosas tontas y neuróticas que hace tu pareja. Además, esos 13 días de viajes dice que le sirvieron como 5 meses de relación para conocer más al chico en cuestión.

Visados y vuelos

El tema de los visados recomienda tenerlo de la mano, porque lo peor que te puede pasar es que te paren en una frontera. Ella tuvo problemas solo en lugares como Brasil, aunque el visado se podía comprar online (un amigo se lo mandó desde Nueva York). Nos da algunos consejos en este aspecto. Por ejemplo, dice que para Jordán el visado se compra al llegar, que en India está a la venta online y que en China puedes entrar y salir gratis en el plazo de 72 horas.

Megan no estaba muy centrada cuando compró los 15 billetes de avión que necesitaba para su aventura y terminó con algunos márgenes de tiempo absurdamente reducidos. Ella recomienda que si vamos a emprender una aventura como esta miremos muy bien los horarios a fin de no tener problemas. Lo mejor es que ajustemos las visitas de manera que tengamos tiempo suficiente para lo que queramos hacer en nuestra visita a cada país. Ir corriendo de aeropuerto en aeropuerto es, sin duda, algo que no nos recomienda y a que ella le tocó hacer en una de sus paradas.

Hoteles y maleta

Si solo necesitó cinco noches de hotel fue, en realidad, porque ajustó las horas de los vuelos para poder dormir en los aviones. Esto le garantizaba que cuando bajara del avión pudiera estar fresca con el objetivo de hacer turismo. Además, esto también le ayudó a ahorrar comida, puesto que estaba incluida en los propios vuelos. Y el resto lo disfrutó en las noches de hotel que reservó, en las que se incluía desayuno bufé para reponer energías.

Maravillas del mundo

Sobre la maleta, recomienda que metamos lo mínimo, que no piquemos en la idea de llevarnos todos los complementos del mundo y en que reduzcamos peso. Es importante remarcar que al fin y al cabo vamos a hacer turismo y no a practicar deportes. En su caso su maleta estuvo formada por muy pocas prendas. Se llevó tres camisetas, tres pares de calcetines y siete pares de prendas de ropa interior. Y luego lo fue lavando todo en las cinco noches de hotel en la habitación a lo campestre.

Las 7 maravillas

¿Qué es exactamente lo que visitó Megan en su viaje? La primera parada la hizo en Chichen Itza, en México. Su objetivo era ver la enorme pirámide maya y deleitarse con la experiencia haciendo algunas fotos. Fue una primera visita que la dejó muy contenta. Después puso rumbo hacia el Machu Picchu, en Perú. Ahí hizo fotos estupendas y pasó una noche de hotel en la cual decidió aumentar la reserva a un cinco estrellas para darse un lujo de esos que no se olvidan.

En Brasil estaba la tercera parada: para ver el Cristo Redentor. Fue una decepción para ella, puesto que no le pareció tan espectacular como se podría imaginar. Dice que es un monumento que luce mucho mejor en los vídeos que en vivo. Pero aprovechó el tiempo que le quedó para irse a la playa a tomarse unos cócteles, lo que tampoco está nada mal.

Luego fue el turno de viajar a Roma y ver el Coliseo. En Italia cambiaba radicalmente de ambiente respecto a lo que había visto hasta ahora. Antes de eso estuvieron unas horas en París y visitaron la Torre Eiffel, lo que les encantó. La visita italiana también le gustó, aunque parece que se le pasó demasiado rápido. El siguiente paso fue ir a Petra, en Jordán. Allí se encontraron muchos menos turistas de lo que habían imaginado y eso les permitió disfrutar mucho más del monumento. Incluso estuvieron escalando por algunas de las rocas, a lo que añade que el ambiente le recordó a un capítulo de la serie de televisión 24.

En Jordán tuvo una experiencia bastante inquietante con un ciudadano de la zona, que la estuvo rondando en un bar junto a su novio. El hombre le llegó a ofrecer al novio una cantidad astronómica de camellos a cambio de Megan, lo que lógicamente declinó. Con eso sabía que ya habían tenido suficiente de este lugar y que tocaba viajar a India para ver el Taj Mahal. Allí tuvieron un problema con las autoridades, que les confiscaron el trípode. Y también disfrutaron con los locales, que alucinaban viendo el pelo rubio de Megan.


Para acabar el viaje la llevó a la Gran Muralla en China. Habla de cómo se sorprendió al ver que una parte de la muralla ha sido reconstruida y de cómo se han incluido algunas características más propias de estructuras actuales y no de las correspondientes a la época original. Pero no parece que le disgustara, sobre todo porque acabó el viaje en una noche en un estupendo hotel.

Y con eso terminó un viaje que le ha ayudado a Megan a renovar su fuerza vital y con el cual quiere hacer ver al mundo que es importante disfrutar la vida ahora y no arrepentirse después de no haber vivido tal y como se deseaba. Ella sigue luchando por lo que podemos ver en la red, responde los comentarios que se publican en sus vídeos de YouTube y ofrece una gran lección a todos aquellos que se encuentren en situaciones difíciles. Megan decidió viajar por el mundo después de caerse de 50 pies, ser atropellada y diagnosticada de cáncer, ¿de verdad creemos que podemos quejarnos de nuestra vida y que tenemos excusas para no hacer eso que siempre hemos tenido en mente? Está claro que esta viajera empedernida sabe muy bien lo que significa disfrutar de la vida por corta que sea.

Vía: Megan Sullivan

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