Guía: Cómo no perder dinero viajando al extranjero

Os contamos 7 cosas de las que tenéis que estar al tanto para no gastar más dinero del que debéis al viajar de manera internacional.

uso de tarjetade crédito

Si no tenemos mucha experiencia viajando fuera de nuestro país lo más probable es que las primeras veces cometamos errores de novato que a todos nos gusta evitar. El principal problema es que estos errores normalmente tienen consecuencias negativas para nuestro bolsillo. Y se d ala circunstancia de que cuando viajamos al extranjero una de las cosas que más nos preocupan es tener suficiente dinero en el bolsillo como para poder mantenernos con solidez esos días en los que estamos alejados de casa. En esta guía lo que vamos a hacer es informaros de esas cosas en las que solemos acabar perdiendo dinero de forma frecuente cuando viajamos al extranjero.

1. Cuidado con la tarjeta de crédito y los cajeros automáticos

Hace un tiempo os hablamos de cuáles eran las mejores tarjetas de crédito para viajar y qué teníamos que tener en cuenta sobre ellas. Pueden ser un auténtico peligro si viajamos al extranjero y no llevamos en el bolsillo suficiente moneda del país que visitamos. Lo primero que hay que hacer es asegurarse de que el banco con el que tenemos contratada la cuenta no nos cobra comisiones que no debería. Los bancos se están poniendo muy burros con este tema y conviene no darle ningún apoyo a las entidades que no respeten a los viajeros.

Cuando ya hayamos llegado a nuestro destino tendremos que tener cuidado con los cajeros. En algunos nos pueden cobrar comisiones enormes por sacar dinero. Antes de hacer un reintegro nos tendremos que asegurar de que no nos van a cobrar comisión. Y si nos cobran comisión, que no sea mucha. Porque no hay nada que moleste más que tener que pagar dinero por sacar nuestro dinero. Si las comisiones son un problema dentro del país en el día a día, podéis imaginar que viajando al extranjero las cosas se ponen aún más feas.

2. No te alojes en determinados hoteles

A todos nos ha pasado que hemos llegado a un país lejano a última hora de la tarde y nos hemos puesto nerviosos al ver que aún no teníamos alojamiento. Porque somos así de aventureros. Estas ocasiones nos suelen llevar a que acabemos pagando habitaciones de hotel demasiado caras. Antes de recurrir a una medida como esta, y antes de hacerlo con una reserva, lo cual es aún peor, es fundamental que busquemos alternativas. Con la expansión de Internet ahora hay 1000 maneras de buscar alojamiento. Si antiguamente lo más barato eran los albergues, ahora la principal recomendación son las habitaciones en casas donde nos podemos alojar. Hay muchos servicios de este tipo. Lo que os recomendamos, eso sí, es que os aseguréis que la casa en la que os vais a alojar tiene buenas valoraciones, para no llevaros una sorpresa inesperada.

3. Mucho ojo con los taxis

Guía para viajar

Cada país tiene una propuesta relacionada con su servicio de taxis. En algunas zonas del mundo los taxis son el auténtico demonio. Si usamos uno nos arriesgamos a gastar más dinero del que invertiríamos en una noche de hotel. En otros lugares son asequibles y no hay de qué preocuparse. Luego tenemos también los países donde el taxi no es caro, pero sí los viajes en los que los taxistas nos hacen dar demasiadas vueltas. Nuestra recomendación, con todo el respeto para los taxistas, es que no uséis taxis. Hay alternativas. La mejor es el transporte público, para lo cual os recomendamos buscar información antes de ir de viaje. Pero también podéis recurrir a servicios alternativos del estilo de Uber. Como podéis ver, todo el tema colaborativo se está extendiendo para ser una alternativa a los medios tradicionales.

4. Los restaurantes solo a veces

Al viajar por el mundo la idea de disfrutar de la gastronomía de cada región es atractiva. Nos encanta probar los sabores propios de cada país porque son un reflejo auténtico de la personalidad de las regiones que visitamos. Y lo más recomendable en las guías de viaje siempre es ir a los mejores restaurantes, pero eso tiene un coste notable. Un coste que es posible que acabe dejando nuestra cartera totalmente agotada. Es mucho más recomendable buscar pequeños locales de barrio, puestos de comida y restaurantes familiares que nos puedan permitir tener esa impresión de los sabores del país bajo un precio mucho más reducido. Si os lo planteáis, tampoco será distinto a lo que vivís en vuestro país, donde seguro que sois más de bares y restaurantes familiares que de restaurantes dotados de estrellas Michelín.

Otra opción que podéis tener en cuenta es comprar productos alimenticios en supermercados y cocinarlos en el lugar donde os alojéis. Esto dependerá de si tenéis acceso a cocina o no. En cualquier caso, es bueno que esto lo combinemos con salir a comer y cenar a lugares baratos de vez en cuando.

5. Que las maletas no nos hagan gastar

La maleta tiene que ser el medio que nos permita llevar de viaje todo lo que necesitemos para sobrevivir. Y queremos hacer especial hincapié en “sobrevivir” al referirnos a las cosas que necesitamos día a día y no las que podríamos necesitar de vez en cuando. Si cargamos la maleta con todo tipo de objetos lo que ocurrirá será que nos arriesgaremos a tener que pagar exceso de peso en los aeropuertos por los que pasemos. Y luego lo peor es que es muy posible que esas cosas con las que hemos cargado la maleta no las utilicemos.

Lo mismo podemos decir de la ropa. Asegurémonos de llevar la ropa que necesitamos y no más de la cuenta. No es tan difícil calcular el tiempo que hará en el lugar al que viajamos. Si hace calor, llevemos ropa para este clima, si hace frío, no nos olvidemos de los complementos necesarios. Más allá de eso lo demás sobra.

ahorrar en los viajes

6. Los programas de fidelización

Quizá en alguna ocasión habéis oído que lo mejor es volcarse con aquellas aerolíneas y empresas que nos ofrecen un sistema de fidelización con el cual reunir puntos. En una situación normal os diríamos que es lo mejor y que no debéis dudarlo para beneficiaros de sus ventajas. Pero si este sistema de fidelización se aplica solo a un viaje internacional que no repetiréis pronto, nuestro consejo va a ser que lo dejéis de lado. ¿Cuántas veces se os han caducado los puntos de la tarjeta de Renfe en nuestro propio país? Pues imaginar lo rápido que os caducarán los puntos de los viajes internacionales. Para restaurantes y otros lugares similares, os decimos lo mismo, porque las posibilidades de que tengáis costumbre de ir a ellos varias veces y aprovechar los puntos son reducidas.

7. Poner atención en los precios

Al irnos de tiendas en otros países podemos cometer el error de ver algo que nos gusta, mirar la etiqueta y llevarlo rápidamente a caja. ¿Pero y si al lado de la etiqueta hay un comentario en el idioma local o incluso otro precio? Es bueno que nos fijemos en todo y que preguntemos a los dependientes si tenemos algún tipo de duda. Por ejemplo, en países como Japón es habitual que en muchas tiendas los precios estén acompañados de comentarios. Si no los entendemos es posible que nos llevemos una decepción al comprar el artículo o que incluso nos acaben cobrando más de lo que pensábamos. Cuanto más nos aseguremos de todo, mejor que mejor.

Foto: jarmolukMichaelGaidaMikeBird

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...