5 consejos para irte de viaje sin preocuparte por el trabajo

Las nuevas generaciones de empleados son muy conscientes de la importancia de dejar su trabajo en buen estado antes de salir de vacaciones.

vacaciones

En los tiempos actuales todo ha cambiado y el status quo de los trabajadores es muy distinto al que había antaño. Por ejemplo, las empresas son mucho más flexibles con sus empleados. En algunos casos les permiten trabajar desde casa siempre que lo necesiten, otras veces les permiten irse de vacaciones y trabajar desde su hotel y también hay compañías que sorprenden porque permiten que sus trabajadores disfruten de tantas vacaciones como necesiten. Son cosas de los tiempos modernos.

Y en esa línea ahora hay muchas personas que no desconectan de su trabajo cuando se marchan, porque lo que hacen es mantenerlo a raya y buscar el equilibrio entre ambas partes. Nosotros queremos que tengáis la oportunidad de salir de vacaciones aunque mantengáis el vínculo activo con el trabajo, así que os traemos cinco consejos que esperamos que os sean muy útiles. Y no penséis que por seguir conectados al trabajo estáis estropeando las vacaciones, seguramente estéis más tranquilos y vuestra familia lo agradecerá porque os notará más contentos. Hay que intentar cambiar cosas de las costumbres habituales a fin de dar la bienvenida a una nueva manera de disfrutar de las vacaciones.

1. No dejes cosas a medias

Lo más importante que debemos tener en cuenta antes de salir de vacaciones es que deberíamos dejar todos nuestros asuntos pendientes cerrados. Nos referimos a cualquier tipo de encargo que podamos no haber terminado, un tipo de trabajo o tarea que requiera que seamos nosotros los que la terminemos o que se encuentre entre nuestras responsabilidades. Si teníamos pendiente enviar un documento, organizar una reunión con alguna persona o impartir una charla o dar una información, tendremos que concentrarnos en todo ello. Si nos quedan pocos días para irnos de vacaciones habrá que ponerse manos a la obra con el objetivo de hacer un último sprint que nos permita terminarlo todo.

Eso nos hará sentir satisfechos y tranquilos. Es importante, por otra parte, que no lo dejemos todo para el último día. El principal problema que puede producirse es que en alguno de los trabajos que hayamos entregado haya un error y que no nos quede tiempo para solucionarlo. Por eso siempre es más conveniente dejar un margen de un día al menos para resolver cuestiones que tengan que arreglarse a última hora. Eso puede significar tener que actuar con mayor rapidez, pero vale la pena para que todo lo dejemos en orden.

2. Avisa a todos tus compañeros

Es fundamental que seamos conscientes de la importancia de que las personas de nuestro trabajo sepan que nos marchamos de vacaciones. No querremos que un día vayan a buscarnos a nuestra mesa y resulte que no estamos. Por eso podemos avisarles de tú a tú, enviar un correo informativo o aprovecharnos de alguna herramienta de trabajo compartido que tengamos en la empresa, donde podamos informar de la intención que tenemos. Además de esto, también es una buena opción que configuremos una alerta en nuestro correo electrónico que implique que a cada persona que nos escriba le llegue un mensaje informativo haciéndoles saber que estamos fuera de la oficina.

Tenemos que pensar en todos los acontecimientos que pueden producirse dependiendo de nuestro trabajo e intentar prevenir que se produzcan problemas. Otra posible solución es que dejemos en el mensaje de respuesta automática el contacto de otra persona de la oficina, alguien que pueda ocuparse de lo que nosotros hacemos de forma habitual. Si esa persona que nos podría sustituir tiene una guía sobre cómo trabajamos o lo que solemos hacer, será mejor que mejor. De esa manera podrá ahorrar tiempo y esfuerzo, aunque lo ideal sería que no tuviera que cubrirnos en exceso.

3. Disponibilidad de emergencia

Como decíamos antes, no se trata de que nos evadamos al 100% del trabajo en cuanto salgamos de la oficina. La idea es que nadie nos moleste de forma frecuente, pero que podamos estar disponible a cierto nivel para resolver asuntos complicados. Es decir, podemos formar una lista de parámetros que determinarán el momento en el cual los compañeros del trabajo pueden contactarnos. Por ejemplo, si algo se dificulta en exceso o si se produce una alerta muy gorda que requiera nuestra intervención. En cualquier caso, seguramente podamos solucionar cualquier cosa en unos pocos minutos siempre y cuando tengamos un ordenador cerca. Eso es algo que nos garantiza el trabajo en nube.

Por lo tanto, antes de irnos de vacaciones dejemos grabadas a fuego esas condiciones que se deben dar para que los compañeros nos contacten e interrumpan nuestros días de sol y playa. Así mismo, no nos olvidemos de adjuntar una lista de todas las vías de contacto disponibles. Esto incluye el teléfono móvil, el teléfono del hotel, la dirección de correo electrónico personal, la cuenta de Skype, WhatsApp y todos los servicios sociales que solamos utilizar.

4. Disfruta un día extra

No recomendamos en ningún caso volver a trabajar el mismo día que hemos vuelto de vacaciones. El motivo de ello es que el contraste va a ser demasiado fuerte y doloroso. Lo que resulta ideal, y no es algo tan complicado, es que dejemos un día en el medio para que nos lo tomemos con calma. Ese día nos podemos levantar tarde, disfrutar de un desayuno en familia, salir a la oficina y pasar un par de horas en ella para un chequeo rápido de que todo ha ido como la seda mientras no hemos estado en el trabajo. Se puede aprovechar para revisar el correo electrónico de la oficina, pero esto posiblemente ya lo hayáis hecho con el móvil. No deberíais estar más de unas pocas horas en el trabajo en este día de relax, porque lo importante es que tengamos una pequeña dosis de oficina y que eso nos permita prepararnos para regresar al día siguiente con la intención de disfrutar de una jornada completa.

Móvil de trabajo

Si queréis podéis aprovechar para comer en compañía de algunos de los compañeros del trabajo para darles envidia al contarles vuestras vacaciones. Al margen de eso tendríais que volver a casa o hacer alguna cosa que os divierta y que os permita terminar ese día de una forma más entretenida.

5. Disfruta de tu versión más relajada

Cuando hayas vuelto al trabajo al día siguiente tendrías que estar súper relajado, preparado para ser una persona un poco distinta a la que se marchó de la oficina antes del verano. El desconectar y la relajación de las vacaciones nos ayudará a retomar el día a día en la oficina de una manera muy distinta, con energía que resultará contagiosa hacia nuestros compañeros y que nos hará mucho más productivos.

Los especialistas recomiendan que cada cierto tiempo siempre intentemos tomarnos unas vacaciones para poder “reiniciarnos” a nosotros mismos, como si fuéramos un dispositivo tecnológico. Al volver del viaje seremos capaces de ver que trabajamos a un nivel mucho más intenso, que estamos más frescos y que tenemos mejores ideas que las que teníamos antes de las vacaciones. Y como decíamos, también nos convertiremos en personas con las que será mucho más fácil trabajar, algo que ayuda mucho a que mejore el ambiente en la oficina y que se puedan conseguir resultados de grupo de un mejor nivel. Si aplicáis estos consejos seguro que disfrutáis de unas excelentes vacaciones.

Foto: vacaciones vía Shutterstock

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...