Un erasmus en Helsinki

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DondeViajar.es ha contactado con Miriam Capablo, una joven estudiante que se ha marchado a Helsinki, capital de Finlandia, para realizar un Erasmus. Ella ha accedido a contarnos sus viajes por el país nórdico y otros lugares, y para empezar nos explica cómo le fue en su visita a Tallin, capital de Estonia, para ver la ópera Carmen. Toda una aventura.

Bueno hoy es domingo y esta nevando!!!! Así que me quedo en casa… Mejor q os ponga al dia….
Primero, mi viaje a Tallin (Estonia), como ya os dije el motivo principal del viaje era ver la ópera Carmen, así que cojí una bolsa con unas cuántas cosas, bastante más reducida que mis últimos equipajes y me fui hacia el ferry que me llevaría a Tallin. Increíble, aquí el tema de los ferrys o al menos en esta compañía (Viking Line), el barco es tipo crucero, asi que hay bares, restaurante, música en vivo y máquinas tragaperras, asientos poquitos y muy solicitados y si hubiérais visto como corría la gente para pillar buen sitio (en los asientos y en todo el barco en general) la gente casi se mataba. Ríete de cómo se intenta cojer sitio en los aviones de Easyjet y Ryanair (en estas compañias de low cost no tienes asiento reservado, así que si sois dos o tres y os queréis sentar juntos, hay que correr, y si alguno quiere ventana pues casi que hay que correr más o acabar en la cola del avión). Pero aquí increíble, en serio.



A la ida cogí una mesa en el bar y me acomodé allí a esperar que pasaran las 3 horas de trayecto. Como había un poco de mala mar, en fin bastante, no creo que nada supere un trayecto a Menorca en Semana Santa de hace unos años (todo el barco vomitando y todo cerrado, porque era el barco rápido que se suponía tardaba 3 horas. Las olas nos pasaban por encima, en serio que quizás no me creéis, pero solo os diré que en el trayecto el barco perdió los botes salvavidas y aquel viaje volví a casa en avión por gentileza de la compañia Naviera. El tema del mareo estaba superado, si resistí ese viaje a Menorca creo que ya es dificil que me maree, aunque bueno nunca digas nunca jamás.

El barco relamente se movía bastante, notabas que subía y bajaba en el estómago (qué bien, Dragon Khan en alta mar!!!) y tardó un poquito más. Cuando ya estaba cansada de estar sentada decidí ir a dar una vuleta e intentar encontrar otro sitio, y bueno me decidí al final por estirarme en el suelo al más puro estilo kumbaya, para intentar dormir un rato y lo conseguí. Había más gente por los suelos asi que tranquilos, que no parecía una pordiosera.

Cuando me desperté ya estábamos casi llegando y la gente se apelotonaba cerca de la salida (donde por cierto yo ya estaba, siempre tuve un poco de suerte con estas cosas…Y cuando finalmente abrieron las puertas y nos dejaron bajar una corriente humana me fue llevando y yo seguí porque la gente volvía a correr (luego supe que era para cojer taxi porque si no hay q esperar mogollón). Asi que cambié algo de dinero en el puerto y pregunté comó llegar al hotel. Por suerte no tuve que esperar taxi que por entonces ya había una cola considerable… porque había un bus gratuito que me llevaba hasta mi hotel.

El hotel genial, y mi habitación en el piso 18 que tenía unas vistas… Cuando cojí el escensor para ir a la habitación, subí con dos parejas un poco mayores (unos 50) que vieron que iba al piso 18, y iban hablando del palo que «qué suerte esta que le ha tocado tan alto». Eran finlandeses y aún no lo hablo, cero patatero, pero os sorprenderíais de lo que dice la entonación cuando te paras a escucharla…en serio.

Bueno así que me duché y fui a la ópera a recoger mi entrada (estaba al lado del hotel), fui a comer algo y me dirigí a ver la ópera. Por cierto la entrada me costó 280 coronas estonas, ¡al cambio 18 euros!, así que yo super contenta. No descarto volver, realmente tienen un programa genial.

En la ópera, la gente iba bastante arreglada la verdad y había muuuchissssiiiimaaaa gente joven, increíble, de verdad. La ópera Carmen genial, era la primera vez que la veía y fue impresionante. Cuando empezó la obertura (es cuando toca toda la orquesta al principio, cuando aun no se h subido el telón) se me puso la piel de gallina. El acento francés mejorable, y el atrezzo perfecto (la indumentaria, los trajes, la puesta en escena, etc,.). Quizás porque últimamente las óperas a las que había ido eran de estilo minimalista, y quizás dejaban de lado el entorno y la indumentaria caracteristica de la época en la que transcurre El teatro no era muy grande pero con una acústica genial. Todo positivo, la verdad, además la relación calidad – precio increible.

Al día siguiente me dispuse a recorrer de día las calles de Tallin. Ciudad pequeña pero encantadora realmente, conserva un poco el estilo medieval, me recordó a Brujas… Casitas bajas y una mezcla de estilos ruso, alemán y varios estilos, seguramente porque ha pertenecido a varios países desde su fundación. Se han unido varias cultura y varios estilos… pero es recomendable de verdad, aunque en un día máximo dos está visto. Hay que perderse por sus callejuelas…

Y llegó la vuelta a Helsinki. En el barco conseguí cojer asiento, entrá la primera en el barco, bueno la segunda, una mujer se me adelantó…Y dormí casi todo el trayecto, leí y escuché música. Viaje tranquilo con buena mar y con una tonta sensación de que volvía a casa, cosa que es genial porquqe esto va a ser mi casa durante 6 meses… En Helsinki me esperaba una pequeña nevada.

Foto: Jerry Daikyn

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