Halloween 2019 en Japón, crónica de una experiencia inolvidable

Os contamos cómo fue Halloween en el pasado año 2019 en Japón, más exactamente en el desfile de Yamazaki.

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Hace unos meses se llevaron a cabo las celebraciones de Halloween en Tokio, una festividad apropiada respecto a las tradiciones norteamericanas que cada vez tiene más éxito entre los japoneses. En su momento no pudimos publicar la crónica debido al embargo de información que teníamos hasta recibir nuestra autorización como periodistas en Japón, por lo que la publicación se ha ido retrasando. Pero esperamos que esta crónica y las fotos os ayuden a desconectar un poco de lo que se está viviendo actualmente en todo el mundo y que quizá, quién sabe, marquéis en el calendario otro motivo por el cual visitar Japón en el futuro.

Comencemos explicando que la capital japonesa disfruta durante un fin de semana de fiestas en dos puntos distintos de la ciudad: Yamazaki y Shibuya. En cada uno de estos puntos se organiza un desfile y hay distintos planes para disfrute de los asistentes.

La principal diferencia entre las dos fiestas se encuentra en el tono y en lo que nos podemos encontrar en las calles. Se podría decir de una forma resumida, que el Halloween de Yamazaki es para todos los públicos, mientras que en el de Shibuya nosotros no recomendaríamos llevar a niños. En los últimos años se han repetido los incidentes en el Halloween de Shibuya, con volcado de coches, rotura de elementos de la calle y otros incidentes similares producidos por el desmelenamiento que sufren los asistentes. El Halloween de Shibuya es una imagen impropia de Japón, un comportamiento de los asistentes que choca con todo lo que entendemos por normal entre los nipones, entre los que el decoro y el comportarse bien son fundamentales.

Este año se prohibió beber en la calle en el Halloween de Shibuya, pero no fue suficiente como para que no hubiera incidentes. Una parte de estos incidentes se atribuyen a cómo el evento atrae a cientos de extranjeros, turistas y residentes, a los que ese tipo de comportamiento salvaje y loco les resulta más familiar. Sea de quien sea la responsabilidad, la realidad es que el Halloween de Shibuya es demasiado salvaje.

Es algo que podemos ver incluso en los disfraces. Mientras en el Halloween de Yamazaki hay todo tipo de disfraces, algunos más sorprendentes que otros, solo en Shibuya hemos visto disfraces que podríamos calificar de visionado solo para mayores de edad. Principalmente mujeres que en vez de disfrazarse han salido a la calle en conjuntos de lencería sexy o sin ropa, solo con unas pegatinas tapando sus partes íntimas. Eso es algo que no ocurre en Yamazaki. Y por eso lo que hemos hecho nosotros ha sido irnos al Halloween de Yamazaki a pasar el día. ¿Nos lo hemos pasado bien? No, nos lo hemos pasado genial.

Lo primero de todo es el desfile, que se lleva a cabo al mediodía. El recorrido que realizan las carrozas y los miembros del desfile es reducido, lo que se puede resumir en un cuadrado rodeando un gran centro comercial. Pero la intención es buena. El desfile se dividió en tres grupos, cada uno de ellos liderado por una carroza y luego formado por decenas de personas caminando enseñando sus disfraces. Los participantes tienen que pagar una tasa simbólica para desfilar, de unos 10 euros, por lo que se trate de una buena fuente de ingresos para los organizadores.

No es que sea un desfile para enmarcar, todo sea dicho. Nos da en la nariz que los japoneses no tienen mucha experiencia en lo que se refiere a desfiles. Ellos no tienen la cabalgata de los Reyes Magos, por ejemplo, lo que hace que se note mucho esa falta de experiencia. Solo hemos visto tres carrozas y no solo tenían un tamaño reducido, sino que la decoración era bastante simplona. Añadamos a eso que las personas del desfile son en su mayoría participantes independientes que han querido enseñar su disfraz al público. Al menos lo que sí nos ha gustado es que se hayan reunido las temáticas de los disfraces para que todos los personajes de una misma saga o similar aparezcan al mismo tiempo (con algunas excepciones).

Nos ha encantado la variedad de disfraces y lo bien que entiende el público japonés el espíritu de Halloween. Porque para nuestra alegría muchos de los disfraces eran de una temática de terror. Vampiros, zombis, muertos, fantasmas, payasos asesinos (ya podéis imaginar que Pennywise estaba presente) y todo tipo de criaturas de la noche aparecieron durante el desfile. Por supuesto, también hubo multitud de personajes del cine y la televisión, así como de videojuegos, libros e incluso personajes históricos.

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También nos gustó mucho ver la variabilidad de edades entre los asistentes que estaban desfilando. Muchos jóvenes y adolescentes disfrutando de la experiencia, pero también personas adultas e incluso participantes de la tercera edad vistiendo todo tipo de atuendos de lo más variados. Mención especial para un padre y su hija que se habían convertido en Woody y Jessie de Toy Story con un resultado de lo más encantador.

El desfile desembocaba en una plaza donde se hicieron distintos actos, siendo el principal de ellos el concurso para determinar quién tenía el mejor disfraz de la jornada. En ese mismo escenario actuaron varios grupos musicales y los asistentes pudieron disfrutar de comida en casetas instaladas en la calle para la ocasión. Esto último nos recordó mucho a nuestros propios festivales y fiestas, aunque con diferencias claras en cuanto a la comida que se podía encontrar. En vez de sangría, los japoneses nos planteaban la tentación de que nos tomáramos una copa de vino, visto por ellos como algo exótico, pero ya podéis imaginar que nuestra reacción no era como para comprar la copa de forma desesperada. En los puestos de dulces no había el típico algodón de azúcar que solemos encontrar en España, sino que la especialidad de la zona son plátanos bañados en chocolate, y se combinaba con las manzanas de caramelo, estas sí clásicas en el mundo entero. Y hay que decir que los plátanos de chocolate están deliciosos. Os los recomendamos.

Ya por la tarde-noche (la luz cae muy pronto en Japón, en parte porque el reloj no se cambia a lo largo del año) pudimos seguir bailando al ritmo de la música, haciéndonos fotos con los disfrazados, que no dudaban en posar contigo si se lo pedías y disfrutando del entorno. La zona de Yamazaki en la que se organiza Halloween tiene un poco de todo y sus instalaciones y calles cuentan con una alta influencia occidental. Durante unas horas os podéis sentir más en casa que en el país del sol naciente. Mientras en Yamazaki nos lo pasábamos bien con buen rollo y sin preocupaciones, os podéis imaginar que en Shibuya estaban metidos en una celebración un poco distinta. Pero esto es Tokio, y si algo representa a la capital de Japón es que ese trata de un lugar en el cual todas las personas pueden encontrar aquello que buscan para satisfacer sus necesidades de una manera u otra. A nosotros nos ha gustado mucho el Halloween de Yamazaki y somos conscientes que el de Shibuya también atraerá a quienes busquen una fiesta un poco más loca. Es más, nuestra curiosidad periodística nos lleva a pensar que el próximo año optaremos por el de Shibuya para poder hacer una comparación de primera mano.

Los japoneses también celebran Halloween en las escuelas, donde se organizan fiestas, y sobre todo en los comercios, en los que se hacen ofertas y promociones en homenaje a ello. No está instaurada, no obstante, la tradición de pedir caramelos puerta a puerta, aunque algunos de los disfrazados de Yamazaki iban entregando caramelos a los niños por la calle. En especial vimos a una pareja disfrazada de Aladdín y Yasmín que daban caramelos sin parar y que ponían, con ese gesto tan sencillo, una sonrisa en la cara de los niños.

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