Visitando el Stonewall Inn, el nuevo monumento nacional de Estados Unidos

Stonewall Inn se convierte en monumento nacional y es un buen momento para recordar su importancia histórica.

Barack Obama continúa dejando huella como uno de los presidentes más conscientes en la historia de Estados Unidos. Ocurra lo que ocurra en las elecciones, sabemos que los ciudadanos norteamericanos dejan atrás la historia de un presidente exitoso que ha sabido cómo conectar con las preocupaciones que afectan a las personas. En el marco de la celebración del Orgullo en Nueva York, un evento que se lleva a cabo por todo lo alto, el presidente ha anunciado que el Stonewall Inn se ha convertido en el primer monumento nacional de Estados Unidos dedicado a los derechos de la comunidad LGTB. Se marca así un punto de inflexión que demuestra el compromiso del presidente con un colectivo que después de sufrir la persecución ha llegado a encajar finalmente en la sociedad.

¿Qué es el Stonewall Inn?

Para responder a esta pregunta vamos a hacer un poco de historia. Lo primero que hay que decir es que este lugar ya estaba considerado como un monumento histórico, pero ahora Obama ha aumentado la designación del lugar y sus alrededores tal y como mencionaremos después. ¿El motivo de esta relevancia? La historia. El Stonewall Inn fue foco de uno de los eventos históricos del movimiento gay, un lugar donde se vivió uno de los eventos más determinantes en la historia de la lucha por los derechos de este colectivo.

Localizado en el Bajo Manhattan, el local se inauguró originariamente en 1843, pero por aquel entonces solo se utilizaba como terreno para establos. En 1930 vivió un momento de expansión al transformarse en un restaurante de moda, pero un incendio en la década de los 60 obligó a cerrar el negocio. Unos años después, en 1967, se inauguraba Stonewall, y con él uno de los clubs dirigidos al entorno gay de mayor popularidad en la zona. No era el único lugar de su tipo y era bastante frecuente que la policía hiciera asaltos a este tipo de sitios, con la intención de intentar atemorizar a sus clientes. Detrás de la financiación del local se encontraban varios mafiosos, que vieron una gran oportunidad de negocio en crear un nuevo local gay.

Las bases que se establecieron para el auge de la popularidad del Stonewall Inn incluyeron varios factores que los mafiosos vieron potencialmente beneficiosos. Por ejemplo, permitieron bailar. Y en toda Nueva York no había un bar para gays en el que esto estuviera permitido. La película Footloose todavía no se había estrenado, pero el incentivo de poder bailar atrajo a miles de personas. Era una ocasión ideal para sentirse libres y mover el cuerpo sin miedo alguno. No obstante, el local no era precisamente un reflejo de una gestión adecuada.


Trabajaba sin licencia para la venta de bebidas alcohólicas, ni siquiera tenía un grifo donde obtener agua, los lavabos eran un desastre y la limpieza de los vasos era prácticamente nula. Pero el grupo de mafiosos al frente tenía pagada a la policía, que recibía cheques todas las semanas para no tener ningún tipo de tentación de estropearles la fiesta. Lógicamente, los clientes no eran conscientes de lo que ocurría tras las bambalinas. Y los mafiosos que lo gestionaban no ponían ningún tipo de límite a que dentro de sus instalaciones se llevara a cabo la venta de drogas y de servicios sexuales. Ellos simplemente dejaban que el bar creciera a su ritmo sin preocuparse de lo que ocurría en sus instalaciones.

Y llegó el día del asalto

Aunque antes la policía había hecho algunos asaltos leves al local, siempre con la predisposición anterior a que los dueños conocieran lo que iba a ocurrir (por lo que podían esconder el alcohol), en la mañana del 28 de junio de 1969 algo distinto ocurrió. Un grupo de policías, ocho para ser más exactos, entraron en el bar y anunciaron que lo iban a cerrar tomando el control del mismo. Se desconoce qué es lo que llevó a que esto ocurriese, dado que los responsables del Stonewall Inn no esperaban nada parecido. Los agentes entraron con contundencia, amenazando y deteniendo a los propietarios, a los que prepararon para llevarse arrestados en un furgón. Pero algo llevó a que el furgón en cuestión se retrasara más de la cuenta.

La cuestión es que en ese tiempo producido por el retraso cada vez fueron llegando más personas al exterior del bar, reuniéndose con el objetivo de enfrentarse al asalto realizado por la policía. En el interior del bar también se «levantaron en armas» los clientes, que no estaban dispuestos a permitir que continuase ese asalto. La llegada de cada vez más personas comenzó a inquietar a los policías, quienes incluso estuvieron preocupados por salir al exterior en solitario. Pero cuando el furgón llegó comenzaron su plan para llevarse detenidos a los implicados.

Cuando sacaron a una mujer esta se revolvió y aunque estaba esposada logró escapar de los policías en varias ocasiones mientras gritaba enfadada. En un momento dado se dirigió a la gente que estaba allí reunida y les increpó porqué no hacían nada al respecto. El público, que se había amontado en gran número, acabó entrando en cólera y cargó contra los policías de manera violenta. Algunas de las personas que atacaron a los agentes fueron golpeados, pero no impidieron que tuvieran que entrar en el Stonewall y refugiarse allí. Con el paso de las horas llegó la fuerza táctica de la policía y se encargó de despejar la zona poco a poco, asegurando que los agentes que había dentro del local pudieran salir.

Ese día nació el movimiento de los derechos de los gays, dado que las personas de Greenwich Village se concienciaron acerca del gran problema que existía en este sentido. Hubo más asaltos y manifestaciones constantes que hicieron que todo cambiara. Se formaron grupos activistas, asociaciones y cada vez se reunieron más personas que inspiradas por lo ocurrido en Stonewall estaban dispuestas a luchar por la libertad de este colectivo. Esto no evitó, eso sí, que el bar cerrase sus puertas debido a las irregularidades que había cometido, lo que lo convirtió en un mártir del movimiento. En las décadas posteriores el local pasó a tener muchos usos.


Los ciudadanos de Greenwich Village olvidaron lo que había ocurrido allí, pero la semilla había germinado para convertirse en un movimiento implacable. El local se utilizó como restaurante chino o incluso en forma de tienda de zapatos. En la década de los 90 parte del que había sido el local original fue aprovechado para abrir otro local del mismo estilo, el cual fue rebautizado como Stonewall. Un bloque de los alrededores cambió de nombre y se convirtió en Stonewall Place. A posteriori la zona fue denominada como monumento histórico. Ese local también cerró sus puertas debido a las muchas quejas por ruido que presentaron los vecinos de la zona, pero en 2007 reabrió sus puertas con una gran renovación.

El Stonewall Inn en la actualidad

Mucho ha cambiado el local hasta su llegada a la actualidad. En estos tiempos opta por un enfoque muy diferente, más organizado, más legal y controlado. Ahora se utiliza para que toquen en vivo grupos que se encuentran dando sus primeros pasos, se organizan drag shows, noches de trivial en las que participan todo tipo de personas, sesiones de karaoke o de cabaret. También ha sido testigo de uno de los lugares más populares para realizar bodas gays y sus instalaciones se usan de forma común para actividades solidarias de todo tipo de estilos. Es, en definitiva, un lugar histórico que podemos visitar no solo para disfrutar de estas actividades actuales, sino para sentir en nuestra propia piel la historia que destila un lugar tan icónico como este.

Lo que ha determinado Obama es que la zona alrededor se convierte en monumento nacional, incluyendo Christopher Park, el Stonewall Inn y todas las calles que tuvieron parte en los levantamientos producidos en el año 1969. El presidente ha comentado que cree que sus parques nacionales deben reflejar en su totalidad la historia del país y que también es positivo que celebren la riqueza y la diversidad del espíritu americano que les define como sociedad. Recuerda que la sociedad estadounidense es más fuerte cuando está unida y menos cuando la separan sus diferencias.


La denominación de la zona como monumento nacional se ha producido también pocos días después de la tragedia ocurrida en Orlando, que ha afectado de una manera terrible a la comunidad LGTB. Todo tiene significado y el gobierno norteamericano espera que poco a poco se vaya dando el apoyo que necesita este colectivo para que se encuentre satisfecho y a salvo en la sociedad estadounidense. Los principales miembros de la cúpula del gobierno encargada de identificar este tipo de lugares históricos ya comentaron tiempo atrás que Stonewall Inn era un sitio perfecto debido a todo lo que significaba. Y solo hay que ver fotos de archivo para entender porqué visitar esta parte de Nueva York cuando viajemos a Estados Unidos es algo que no deberíamos dejar pasar.

Un contacto más cercano

Para quienes deseen conocer un poco más sobre Stonewall Inn antes de visitarlo en su viaje a la Gran Manzana podemos recomendar la película Stonewall, del pasado año 2015, en la cual el director Roland Emmerich cuenta la historia de un joven en un entorno relacionado con el incidente ocurrido en la revuelta de 1969. También hay otra película, esta más antigua, que trata el tema, titulada también Stonewall (1995). Y como es habitual, se han grabado multitud de documentales que repasan la historia de lo sucedido con testimonios de personas que fueron protagonistas de ello o que estuvieron viviéndolo de primera mano. Para los viajeros, nos queda la posibilidad de ir al bar y conocerlo en la actualidad, lo que tampoco está nada mal.

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