Ruta por la Roma Eterna y la Roma Imperial

La belleza artística y cultural de Roma no nos deja indiferentes. Quienes han estado allí tienen la sensación de que necesitan volver y para quienes no han ido nunca, una pequeña guía de lo que no se pueden perder puede ser el mejor regalo antes de iniciar el viaje.

El impresionante monumento a Victor Manuel II en Roma

Los próximos meses, quien se lo pueda permitir tiene una ocasión única en todo el año de aprovechar gran cantidad de puentes y fines de semana largos en los que poder hacer alguna escapada, buscar vuelos en eDreams, por ejemplo, y disfrutar de unos días de descanso en destinos tan atractivos como Roma.

Sobre la capital italiana se ha escrito mucho y sobre sus monumentos, edificios, plazas e iglesias todavía más, por lo que muchas veces lo que nos interesa es encontrar información útil que nos pueda servir para planificar mejor una estancia en la ciudad imperial. Por la red podemos encontrar numerosas guías de viajes, muy extensas algunas de ellas, que se centran en qué hay que ver, pero muchas veces se olvidan de cómo hacerlo.

En estas líneas vamos a descubrir algunas rutas a pie por Roma que se pueden aprovechar para sacar el máximo partido de una escapada y para volver a casa con la sensación de que no nos hemos dejado nada por ver. Aunque claro, siempre resulta interesante dejarse algún lugar por visitar para tener la perfecta excusa para volar a Roma otra vez.

Si tenemos todo un día libre para visitar la ciudad, podemos hacer una ruta por la Ciudad Eterna y recorrer y visitar los lugares más importantes de la parte histórica, la llamada Roma Imperial. Con una ruta de este tipo se puede apreciar la belleza clásica de los edificios de Roma (del Renacimiento y el Barroco) y los más importantes restos del Imperio Romano.

Empecemos este recorrido imaginario por la Piazza Del Esquilino, en el centro histórico de Roma. Aquí ya podemos contemplar la imponente Basílica de Santa María la Mayor. La Via Torino nos llevará a la parte posterior de la Piazza della Repubblica, con la Fuente de las Ninfas (obra de Mario Rutelli y un homenaje a la eterna juventud) y justo enfrente tiene la Basílica de Santa María de Los Ángeles y Los Mártires.

El paseo por la Roma Eterna nos lleva entonces a la Via Veneto, inmortalizada por Federico Felline en su película “La Dolce Vita”, de los años 60. Por esa avenida se puede disfrutar aún de las terrazas al aire libre, un lugar espléndido para tomar algo y recuperar energías.

Siguiendo por la Via del Tritone y la Via della Stamperia se llega a la famosísima Fontana de Trevi, donde como es costumbre nos podemos detener a echar unas monedas, pedir unos cuantos deseos y hacernos unas fotos para recordar ese momento para siempre. Esta fuente, aparte de sus numerosas apariciones en el cine, es famosa por ser una de las fuentes barrocas más grandes y una de las más importantes de este movimiento artístico en Roma.

Callejeando por esta parte de Roma acabaremos en el Panteón, una de las principales maravillas artísticas de la Antigua Roma y una de sus visitas obligadas. Este magnífico edificio dedicado a todos los dioses romanos fue estudiado por Miguel Ángel y en él se encuentran enterrados Rafael y algunos de los reyes más significantes de Italia. Un poco más al oeste, la Piazza Navona se puede convertir en el final de este intenso paseo. Esta plaza, que ocupa el lugar del antiguo circo romano construido por Domiziano en el año 92 Antes de Cristo, es ahora un lugar de encuentro de artistas y turistas por su carácter comercial y por la presencia de la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini.

Después de recuperar fuerzas (ya sea el mismo día por la tarde o al día siguiente si queremos hacer la visita de una manera más relajada) nos espera gran parte de la conocida como Roma Imperial. El primer punto de interés es la Piazza Venezia, considerada el verdadero centro histórico de Roma y en la que desde 1911 se alza un impresionante altar en memoria del rey Victor Manuel II, conocido como “Il Vittoriano”.

Esta plaza nos marca el inicio de Via dei Fori Imperiali, a lo largo de la cual podemos contemplar los más importantes restos de lo que en su día fue la Roma Imperial. El Foro Romano y el Coliseo son los dos elementos más destacados de esta parte del paseo, que se completa con el Circo Massimo. En la zona del Foro no podemos olvidar detenernos a contemplar el templo de Julio Cesar, la Basílica Emilia, el Arco de Tito y la Via Sacra.

Si después de este paseo seguimos con energía, podemos atravesar el Río y descubrir las bellezas que nos aguardan al otro lado del Tíber. Santa Maria del Tratevere es sin duda el mayor reclamo de esta parte de Roma. Para otra escapada (o para otro día si disponemos de tiempo) dejamos la visita al Vaticano, en el que se puede uno pasar horas y horas contemplando la belleza de su Barroco, sus obras de arte y los museos llenos de verdaderas maravillas.

Foto | manelzaera en Flickr

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