La Amsterdam típica y la menos convencional

Amsterdam presenta muchas caras según el tipo de viaje que queramos realizar. Sus canales, sus museos y sus bares y restaurantes conviven con una oferta lúdica más permisiva que en otros lugares gracias a la legalización de la prostitución y el consumo de drogas “blandas”.

Amsterdam es conocida en todo el mundo como “la otra” ciudad de los canales, siempre por detrás de Venecia (aunque hay otras muchas ciudades con canales que no son tan conocidas). Sin embargo, aparte de esta peculiaridad, Amsterdam es un increíble destino de vacaciones por muchos otros motivos. Un vuelo a Amsterdam para pasar unos días de turismo con una temperatura agradable y miles de rincones por visitar puede ser un gran plan para este verano.

Canales y diversión en Amsterdam

Nuestra primera visita a Amsterdam seguramente tenga unos cuantos puntos de interés prefijados, la mayoría de ellos culturales, como los museos, pero también festivos, como los coffeshops o los paseos en bicicleta o en barca por los canales.

En cuanto a museos, el más importante es el Rijksmuseum (situado enla Stadhouderskade, número 42). Su colección incluye obras de importante valor artístico de entre los siglos XV y XIX. Junto a las obras de arte – principalmente esculturas y pinturas – también se guardan en este museo colecciones de muebles de la época del Renacimiento y del Art Nouveau, colecciones de vestidos, monedas, maquetas de barcos, dibujos, grabados o fotografías de todo el mundo.

Otro de los museos más visitados es el Museo Van Gogh. Éste está dedicado al genial pintor holandés y alberga más de 1000 obras suyas, contando cuadros, dibujos y bocetos, además de su propia colección de estampas japonesas. Cuadros de Toulouse-Lautrec, Monet, Gauguin o Manet conviven en este museo que se ha convertido en una visita obligada para los que viajan a Amsterdam.

El tercer museo en discordia en la capital holandesa es el dela Casa Museo Anne Frank. Éste está dedicado a la memoria de esta mujer que, siendo una niña, fue testigo de la crueldad dela SegundaGuerraMundial y dejó constancia de todo lo que le tocó vivir en su famoso diario. En la actualidad este museo es visitado por un millón de personas al año.

Para quienes ya han visitado Amsterdam y quieren invertir su vuelo low cost para ver algo nuevo, existen otras actividades que se pueden realizar y lugares por descubrir. Por ejemplo, podemos describir un antiguo edificio del siglo XVII en cuya fachada se pueden ver unas pintadas de color rojo descolorido. A simple vista podría parecernos un graffiti, pero en realidad es algo más intrigante. Esas letras escritas en la pared son símbolo de la cábala y textos en hebreo que esconden un misterio todavía no descubierto. No se sabe qué significan, aunque sí se conoce al autor: Coenraad van Beunigen, quien a finales del siglo XVII, en un aparente ataque de locura, las pintó con su propia sangre.

Si el tiempo no acompaña, podemos refugiarnos en algún coffeeshop o también podemos aprovechar para visitar alguno de los museos o incluso la fábrica de cerveza Heineken. En esta fábrica realizan una visita guiada muy interesante, pero también se puede vivir una experiencia a diferente y divertida con la que podremos conocer en primera persona cómo es el proceso de elaboración de la cerveza. Para ello nos proponen una atracción en 4 dimensiones (las tres de la pantalla y una más que es el movimiento) en la que seremos mezclados y rociados con burbujas. Al final, incluso podremos cantar típicas canciones holandesas y diseñar nuestra propia botella de cerveza. El premio a este viaje tan curioso serán dos cervezas que nos regalarán en el bar de la fábrica.

En Holanda tanto las drogas como el hachís o la marihuana como la prostitución están legalizadas. Es por esto que los coffeshops forman parte de la cultura holandesa (principalmente en Amsterdam) como lugares en los que ir a fumar y beber, pero también los locales en los que se exhiben las prostitutas, la mayoría de ellos ubicados en el conocido “Barrio rojo” de Amsterdam. Quizás un viaje cultural o familiar no tenga este barrio de Amsterdam como uno de los principales destinos, pero no se puede obviar que son un rasgo muy característico de la capital holandesa.

El “Barrio rojo” tiene ese nombre porque rojas son las cortinas que esconden lo que se encuentra en el interior de los locales en los que se exhiben las prostitutas. Éstas posan, lucen sus encantos y bailan en una especie de escaparates que jalonan las calles. En la actualidad, las luces de neón rojas ayudan a aumentar esta sensación de estar en un enorme club de alterne, sobre todo por la noche. Aparte de estos establecimientos, en una visita al “Barrio rojo” también se pueden descubrir algunos de los innumerables sex shops o el museo erótico.

La ubicación de este barrio está bastante delimitada en el corazón del centro histórico de la ciudad. Ocupa el espacio que se encuentra entre la plaza Dam y la calle Damrak (sus límites por el oeste) y la plaza Niewemarkt (al este) en lo que antiguamente fueron casas de pescadores construidas sobre el dique de Amsterdam (que la protegía de la subida de las mareas).

Sea cual sea el tipo de viaje que vayamos a realizar, seguro que encontramos una Amsterdam que se ajuste a él. Tanto si es un viaje familiar o cultural como si es para pasarlo bien, Amsterdam tiene todos los ingredientes necesarios para que estas vacaciones se conviertan en una experiencia única.

Foto | ChrisYunker en Flickr

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