5 salas de cine a las que deberías viajar en el mundo

Probablemente cuando viajamos no tenemos tiempo para disfrutar del séptimo arte porque estamos pensando en disfrutar al máximo el destino, pero en estas salas de cine, deberías pararte a disfrutar la función

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Hoy vamos a hablar de nuevo de listas de destinos a los que se hace particularmente interesante viajar, y lo vamos a hacer precisamente hablando de algo que es poco común hacer cuando salimos de viaje. Y es que si bien en cualquier momento aprovechamos alguna tarde libre para visitar un museo, nos aprovechamos del buen tiempo, aunque ahora haga frío para darnos un paseo por sus calles y descubrir los monumentos que en ella se encuentran, y sobre todo aprovechamos al máximo el tiempo para conocer su cultura, su gastronomía, o disfrutar de ser el caso de los mejores paisajes al aire libre. Pero ¿al cine? Pocas veces solemos ir cuando nos vamos de viaje.

Y aunque de seguro que alguno de nuestros lectores si que lo ha hecho, en realidad en este caso buscamos darles a ellos y a los demás algunas razones para animarse a disfrutar del séptimo arte, y no lo vamos a hacer desde el punto de vista clásico, porque sé que en muchos casos el idioma que se habla en el país no es el nuestro, y se haría realmente complicado poder seguir el argumento completo del film. Ni tampoco apelando a increíbles ofertas como las que nos ofrecen en algunas salas, como las que hemos estado viendo estos días en nuestro país, abarrotadas por la reducción de precio en las entradas y que se convirtieron en una opción más de ocio en la propia ciudad.

Hoy en nuestro blog nos queremos ir de viaje a los lugares más diversos del mundo a descubrir algunas de las más curiosas salas de cine en diferentes países, porque aunque el cine no sea un invento nuevo, tampoco tiene tantos años y entorno a él hay hechos realmente curiosos. En este caso te contamos algunas de las opciones de esas que aparecen en los libros Guinness, y que los locales conocen muy bien porque han hecho sus ciudades famosas, pero también aquellos que en realidad son muy pocos los que conocen la historia de sus particularidades. Así que si a veces nos vamos de turismo por algunos de los escenarios de las películas más conocidas, esta vez, lo hacemos pero a las salas en las que se proyectan o se proyectaban algunas de ellas. ¿Te apuntas a este interesante viaje virtual?

5 salas de cine a las que deberías viajar en el mundo

  • Kinépolis: empezamos por un cine que nos queda al lado de casa, y aunque muchos no lo saben, en realidad en Madrid se encuentra el conjunto de cines más grande del mundo. Que se dice pronto, pero podría decirse que los más cinefilos pueden presumir del asunto, y de seguro que a algún viajero extranjero ya se le ocurrió la idea de apostar precisamente por visitarlo solo por conocer cómo era aquello tan gigantesco. Ahora, tienes un motivo más para presumir de estas salas madrileñas.
  • Alamo Drafthouse: quizás no sea digna de ningún récord, pero sus usuarios saben que disfrutar del cine en una de estas salas repartidas por buena parte de la geografía de EE.UU es otra cosa. Y es que en este caso la cadena te ofrece la posibilidad de disfrutar de una cena, y el servicio es realmente exquisito. Eso sí, para ir a estos cines hay que saber comportarse y no suponer molestia para los demás, ya que de eso se trata, de que sea un cine, pero con encanto.
  • Ciné de Chef: en este caso podríamos decir que este es el cine más caro del mundo. Se encuentra en Corea y son salas privadas en las que cada cuál elige su propia película y en las que incluso puedes tener a un chef que te sirva una riquísima cena de autor en un lugar en el que la tranquilidad, la intimidad, pero sobre todo la exclusividad están asegurados. Eso sí, al precio de nada menos que de 5300 euros, que se dice pronto en Seúl.
  • Sol Cinema: es justo el opuesto al caso de Kinépolis en Madrid. Y es que este es el cine más pequeño del mundo. Aunque eso hace que tenga su principal encanto. En su sala caben solo 8 personas, y además nos encontramos con que en realidad los propios usuarios pueden llevar sus películas para disfrutarlas en esta íntima experiencia de cine.
  • Rooftop Cinema: se encuentra en Melbourne en Australia, y presume de ser el cine más alto al aire libre. ¿Por qué? Pues porque su sala es en realidad la azotea de un edificio en el que nos encontramos también un local en el que podemos pedir bebidas como en un auténtico bar. Eso sí, solo abre durante la temporada de verano del continente, es decir, dentro de menos de un mes. ¿Qué te parece?

Vía: ABC

Imagen:  twicepix

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