Recomendaciones para protegernos del sol en verano

Os damos varias ideas y recomendaciones que os ayudarán a que podáis protegeros del sol incluso en los días de mayor intensidad.

El verano nos da ganas de salir, de ir a la playa, a la piscina, de relajarnos paseando durante ese momento del día en el que el calor no es sofocante. Pero en todo momento estamos siendo vigilados y «atacados» por el sol. Desde el cielo nos ilumina y nos proporciona aspectos muy positivos, como gran cantidad de vitaminas, pero también nos pone en riesgo, ya que sabemos perfectamente que la acción del sol en nuestra piel puede ser muy dañina. Por ello debemos aprender a protegernos del sol de forma correcta. ¿Cómo hacerlo?

1. Elige un protector adecuado para ti

Hay muchos tipos de protector solar en las tiendas y estos no se diferencian únicamente por el volumen de grados de resistencia que ofrecen. Para realizar una correcta elección del protector solar debemos conocer el fototipo de piel que tenemos, así como llevar a cabo la selección teniendo en cuenta las zonas del cuerpo que tenemos pensado proteger en mayor medida. Se recomienda probar distintos protectores hasta que encontremos el que nos proporcione aquello que necesitamos y con el cual nos encontremos bien.

Cuando realicemos la aplicación del protector hagámoslo de una manera uniforme a través de las partes de nuestra piel que van a quedar expuestas al sol. Y tengamos en cuenta otro factor: debemos hacer la aplicación de la crema mientras tenemos la piel seca y no húmeda, 30 minutos antes de exponernos al sol. Esto mismo nos lleva hacia otra de las recomendaciones: volver a ponernos crema solar después de bañarnos. Si el protector solar se absorbe con velocidad y seguimos exponiéndonos a grandes niveles de rayos solares, lo que deberemos hacer será aplicarnos protector cada media hora.

2. No estés bajo el sol demasiado tiempo

A todos nos gusta pasear bajo el sol, tomar el sol en la playa o echarnos a dormir en un parque, pero es recomendable que no excedamos el tiempo de exposición. Lo más conveniente es que tengamos en cuenta primero que hay una serie de horas en las que debemos evitar el contacto con el sol por todos los medios posibles. El periodo comienza sobre las 12 del mediodía y se extiende hasta las 4 de la tarde. En esas horas el sol tiene un nivel de intensidad de gran peligrosidad, por lo que se recomienda que no nos expongamos.

3. Protege todas las zonas sensibles

A veces nos pensamos que lo único que tenemos que hacer para protegernos del sol es ponernos protector o crema en los brazos para cubrir el factor de salir a la calle con manga corta. Pero nos olvidamos de muchas otras partes del cuerpo que son sensibles y tenemos que cuidar. La lista incluye la cara, incluyendo tanto la frente como las mejillas o la nariz. Hay muchas personas que tienen problemas producidos por el sol en la nariz, por lo que no debemos olvidarnos de ella y darle protección. También hay que ponernos crema en el cuello, en los hombros, las orejas, el escote y los empeines del pie teniendo en cuenta los elementos de esta lista que vayamos a llevar al aire (puesto que puede ser que los tengamos cubiertos por el tipo de ropa que vayamos a usar).

Esas son las partes del cuerpo que protegeremos con el protector solar, ¿pero y las demás? No hay que olvidarse de nada. Por ejemplo, la forma de proteger los ojos será mediante el uso de gafas de sol que tengan la capacidad adecuada para garantizar que no sufriremos ningún daño. Y para la protección de los labios será recomendable el uso de una barra de protección para el sol, un tipo de producto que cada vez se comercializa más. Además, también hay cremas y productos que os permitirán disfrutar de protección en vuestro pelo.

4. No uses el color negro

Esto es algo que sabemos desde siempre porque nuestras abuelas y madres nos lo han repetido hasta la saciedad. Lo que hace el color negro es absorber la luz, por lo que capta toda la intensidad del sol y nos proporciona una mayor carga de impacto. La forma de evitar este problema es mediante el uso de prendas de colores claros que nos ayudarán a no tener problemas con el sol.

5. Bebe agua

A veces nos olvidamos de lo importante que es el agua en la composición de nuestro cuerpo y no bebemos una cantidad suficiente. Pero siempre tenemos que acordarnos de beber, puesto que será la mejor manera de mantenernos hidratados. Una buena manera de asegurarnos de que siempre bebemos agua es llevando al menos un botellín en nuestra bolsa-mochila-bolso al que podamos recurrir de forma habitual. Recordemos que cada día deberíamos beber 2 litros de agua como media.

6. Ten cuidado con las actividades que practicas

Incluso cuando está nublado podemos llegar a tener problemas con el sol si no tenemos cuidado. Lo que tenemos que hacer es asegurarnos de que la actividad que estemos practicando no nos pone en una situación de riesgo. Por ejemplo, aunque estemos pescando en un día nublado, el agua podría reflejar los rayos del sol y esto hacer que nuestra piel se vea afectada. Lo mismo ocurre con la arena y otras superficies.

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