Mochila de supervivencia: consejos para prepararla y elementos imprescindibles

Hacemos una lista de todo lo que debería contener la mochila de supervivencia a la cual podéis recurrir en situación de riesgo.

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Hace unos meses que estamos viviendo en Japón y solo podemos decir que nos ha cambiado la vida la manera de ver el mundo. Dejando las circunstancias del coronavirus al margen, lo cierto es que residir durante más de unas vacaciones en un lugar tan diferente como el país del sol naciente, te obliga a hacer cambios en la forma en la que ves el mundo. Si bien en España no sufrimos terremotos, tsunamis, tifones, huracanes o similares efectos del clima que resultan peligrosos, para los japoneses es algo muy común. Tan común que cuando le dices a un japonés que en España no tenemos nada de eso, lo único que puede hacer es quedarse con los ojos como platos y preguntarte: «hontoni?» («¿de verdad?»).

Por eso al principio cuesta bastante. Primero sientes los primeros terremotos, luego llega el tifón que te obliga a estar encerrado en casa con el circuito eléctrico desconectado, y cuando ya te has acostumbrado a todo eso, en ese momento es cuando te comienzan a preparar para la posibilidad de tsunami. Porque nadie olvida lo ocurrido en el año 2011, una tragedia que acabó con las vidas de miles de personas y que debilitó muchísimo a la sociedad japonesa.

Prepararse para el tsunami es algo complicado, pero posible. Lo mismo que hagamos para el tsunami nos puede ayudar en caso de cualquier otra catástrofe, como un terremoto de los fuertes, de los que te hacen arrepentirte de vivir en una cuarta planta (porque el edificio se mueve tanto que parece un flan, aunque sepas que ese movimiento es lo que le está impidiendo caerse). Ante todo este tipo de situaciones lo que recomienda cualquier japonés preparado es tener una mochila de supervivencia.

Nos hemos aprovechado un poco de nuestros amigos japoneses para que nos echen una mano en la elaboración de esta guía. Hay que decir que es cierto que en España no es algo que parezca que vayamos a necesitar, al menos si nos basamos en la historia del país. Pero si viajamos a Japón o cualquier otro país que se arriesgue a este tipo de fenómenos del clima y tenemos intención de quedarnos más de una semana, no haríamos mal si preparásemos la mochila de supervivencia por lo que pudiera llegar a pasar mientras estamos en el país.

¿Qué es la mochila de supervivencia?

Se trata de una mochila normal y corriente que habremos preparado para usarla solo en caso de necesidad. Normalmente la tenemos en un armario y solo recurrimos a ella si algo ocurre o cada cierto tiempo para realizar un cambio o actualización en los elementos que tenemos en su interior (debido a las fechas de caducidad). Si no usamos la mochila en décadas no hay duda de que seremos afortunados. El dinero que invirtamos en ella estará bien gastado, dado que la mochila podría ayudarnos mucho en caso de que algo ocurra. Dentro de ella tendremos todo lo necesario para sobrevivir durante al menos unos días fuera de casa y contaríamos con herramientas que serían cruciales para responder a todo tipo de situaciones. Es como si MacGyver hubiera creado la mochila perfecta, porque nos podría salvar de cualquier apuro.

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¿Qué contiene la mochila?

Los elementos que guardaremos en ella se podrían dividir en distintos grupos dependiendo del uso, pero también es cierto que algunos de ellos tienen distintas finalidades, por lo que repartirlos de esta manera podría ser un poco caótico. Lo que vamos a hacer es una lista y luego hablar de ello punto por punto para ayudaros a que lo tengáis más claro y resolvamos dudas.

  • Mochila resistente al agua
  • Chanclas o Crocs
  • Calcetines
  • Camisetas y ropa interior
  • Mascarillas sanitarias
  • Botiquín portátil
  • Guantes de tela
  • Dos botellines de agua
  • Filtro de agua
  • Toallas
  • Esterilla plegable
  • Almohada de viaje
  • Azúcar
  • Snacks
  • Botella plegable
  • Cepillo de dientes
  • Cuchillo
  • Mechero y cerillas
  • Velas
  • Unidad de power bank
  • Rollo de plástico de envolver
  • Linterna
  • Pilas
  • Batería extra para el móvil
  • Cable de conexión para el móvil
  • Toallitas húmedas
  • Pañuelos desechables
  • Medicinas personales
  • Fotocopias de nuestros documentos
  • Memoria USB con información personal crucial

Lo primero que vais a pensar es que la lista es extrema. Lo sabemos, parece enorme. Lo más sorprendente de todo es que el espacio que ocupa no es tan elevado. Todo tiene un tamaño reducido o viene plegado, por lo que el espacio que se necesita no llega a ser excesivo.

Mochila resistente al agua

La mochila tiene que ser resistente al agua por un simple motivo: si el peligro que se produce en el país es un tsunami, todo lo que hay en el interior va a echarse a perder salvo que la mochila sea waterproof. Por eso tenemos que asegurarnos de que la mochila tiene esta característica entre sus especificaciones. Lo podemos buscar en la etiqueta. En la actualidad la mayor parte lo son, pero recomendamos asegurarnos de que la marca es de confianza, dado que ya sabéis que no es lo mismo que un producto sea resistente al agua que sea «resistente al agua». En algunos casos cuando hay un volumen de agua más elevado de lo habitual, la resistencia de esos productos acaba no sirviendo para nada.

Chanclas o Crocs

Se nos ocurren muchos motivos por los que serán necesarias. Unas chanclas como las que lleva Frank de la Jungla, más exactamente unos zuecos tipo Crocs, son lo recomendable. Con ellos podemos movernos por cualquier tipo de terreno, ya que son cómodos y flexibles. Si los usamos con unos calcetines blancos de deporte estaremos evitando el problema de los pies mojados y zapatos empapados durante horas. El motivo de ello es que este tipo de Crocs se secan con rapidez, siendo un factor que seguro que nos ayuda mucho.

Como partimos de esta guía con la información que nos proporcionan los japoneses, tenemos que deciros que la importancia de llevar unas chanclas en la mochila es diferente en Japón. Se piensa más en la educación que en el uso activo que le daremos al calzado. Y a la vista de que vamos a dejar nuestra casa y quizá entrar en hogares ajenos, en edificios, oficinas u otros lugares, necesitamos unas chanclas para pasar y no usar nuestro calzado. Porque como ya sabéis, en Japón se deja el calzado fuera de las casas, y es posible que en situaciones críticas los lugares a los que nos dirijamos no tengan chanclas para prestarnos (en el día a día siempre hay, pero nunca se sabe).

Calcetines

Recomendamos tener al menos dos pares extra dentro de la mochila preparados para lo que pudiera ocurrir. Es preferible que sean calcetines de deporte blancos, de una buena resistencia y no los tópicos que se quedan empapados cuando sudamos un poco o se nos mete un poco de agua en el calzado.

Camisetas y ropa interior

Lo básico como elemento de supervivencia que es más de uso diario porque el sudor se impregna con rapidez. El jersey seguramente no tendremos que cambiárnoslo tan a menudo, pero las camisetas y la ropa interior será importante que las llevemos limpias. Además, no ocupa tanto espacio.

Mascarillas sanitarias

Aunque no son de uso habitual en España, después de la crisis del coronavirus seguro que ya nos hemos habituado a la importancia de tenerlas siempre a mano. Las mascarillas no solo evitan que respiremos bacterias y virus, sino que también pueden ser nuestra línea de defensa ante otros elementos nocivos. Siempre deberíamos tener una caja dentro de 30 o 50 mascarillas que podamos utilizar en caso de necesidad. Para ahorrar espacio podemos tirar la caja y dejar todas las mascarillas en un bloque atadas con una goma (normalmente vienen precintadas con plástico, por lo que sigue siendo una medida higiénica).

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Botiquín portátil

Hay tantas cosas que podemos poner en el botiquín que resulta difícil decidir el qué exactamente. Tampoco hay que pasarse, pero no nos olvidemos de lo siguiente: termómetro, tiritas de varios tamaños, incluidas resistentes al agua, paracetamol, ibuprofeno, caramelos o pastillas de menta, aspirinas, voltaren, agua oxigenada, mercromina, gasas, vendas, tijeras.

Guantes de tela

Ya tenemos un botiquín en la mochila con todo lo necesario para solucionar heridas que podamos sufrir. Pero eso no significa que tengamos que arriesgarnos a sufrirlas. Por ello se recomienda que llevemos también unos guantes de tela que nos permitan hacer todo tipo de trabajos y acciones con ellos de forma protegida. Si tenemos que tocar algo sensible, cortar o realizar otras maniobras, será mejor que lo hagamos con estos guantes y que reduzcamos nuestras posibilidades de sufrir una herida.

Dos botellines de agua

No va a ser la única fuente de agua que os recomendemos, pero sí la más directa. Conviene tener dos botellines de forma que cuando necesitemos beber urgentemente tengamos agua disponible. Lo que habrá que comprobar será la fecha de caducidad, para lo cual se recomienda tener una alarma en el móvil que nos avise poco tiempo antes de que caduquen para que los podamos cambiar por otros.

Filtro de agua

Hay unas pequeñas máquinas que nos permiten filtrar el agua de distintas maneras. La idea es que podamos beber cuando nos encontramos una fuente, una cascada en la montaña o cualquier otro tipo de lugar donde fluya el agua pero no tengamos garantía segura de si es potable o no, o si lleva estancada un tiempo. Los tipos de filtro son muy diversos y convendrá elegir o el que encontremos o el que nos parezca más útil en nuestro caso. Hay, por ejemplo, filtros que se conectan directamente a los grifos o fuentes y que permiten que el agua que salga esté purificada. En otros casos los filtros disponen de su propio mini-tanque, sorprendentemente pequeño, y el agua que acaba dentro de ese tanque siempre tiene la seguridad de estar limpia.

Toallas

Por supuesto, no hablamos de una toalla de playa. Pero sí que necesitamos una toalla deportiva y una toalla de mano. Los usos que le podemos dar son numerosos, aunque el más básico es tener un objeto que nos permita secarnos si nos hemos tenido que lavar alguna parte del cuerpo o estamos en proceso de, por ejemplo, curar una herida. Estos dos tipos de toalla no son grandes y plegadas se pueden llevar con facilidad.

Esterilla plegable

Entra dentro de los elementos de la mochila de supervivencia que podéis dejar de lado si no lo encontráis o si pensáis que no es tan necesario. Pero es tan plegable que no ocupa casi espacio. Una esterilla plegable nos servirá para sentarnos y además las que están hechas para este tipo de casos disponen de un poco de superficie y elevación para acomodarnos cuando nos sentamos. Lo podríamos comparar a un tipo de flotador para esos momentos en los que necesitamos descansar incluso sin tener un sitio cómodo en el que sentarnos. Pero aunque hagamos esta comparación, recordemos que tiene que ser plegable y no inflable, puesto que este segundo tipo no es ni mucho menos tan cómodo.

Almohada de viaje

Continuando con lo dicho anteriormente tenemos la almohada de viaje, que también es muy manejable. En este caso sí que es inflable y se trata de la típica almohada que ponemos alrededor de nuestra nuca, exactamente igual que las que nos dan cuando viajamos en avión. Puede marcar la diferencia si estamos fuera de casa y necesitamos descansar dentro de la incomodidad que seguramente estamos viviendo.

Azúcar

Os sorprenderíais de lo que puede hacer el azúcar por vosotros, para despertaros, manteneros alerta y con la intención de superar momentos en los que estemos empezando a flaquear. En Japón venden terrones de glucosa pura que nosotros comparamos más o menos a los terrones de azúcar que conocemos. En cualquier caso, es recomendable que llevemos azúcar para que no nos dé un bajón en algunos momentos críticos. Lo agradeceremos mucho.

Snacks

No vamos a poder meter en la mochila para sobrevivir un bocadillo de tortilla de patata. Eso lo tenemos claro. Por ello los snacks que tenemos que introducir serán los que tendrán unas fechas de caducidad más altas. No son alimentos sólidos ni saludables, pero nos vendrán como anillo al dedo en situaciones de riesgo en las que no tengamos nada más que comer. Patatas fritas, cacahuetes, chocolatinas… cualquiera de esas cosas serán bienvenidas dentro de este contexto. Como decíamos con los botellines de agua, asegurémonos de estar al tanto de las fechas de caducidad para renovarlos cuando haga falta.

Botella plegable

¿Recordáis los típicos vasos plegables que utilizan los niños pequeños cuando salen al parque con la abuelita? Son poco funcionales aparentemente, hasta que los necesitamos de forma urgente para beber cualquier tipo de líquido. Su formato plegable ayuda a que no ocupen espacio y que siempre tengamos un recipiente a punto en el cual beber lo que nos encontremos o lo que alguien nos ofrezca. Si tuviéramos una botella de refresco, por ejemplo, y no quisiéramos tocar el morro, echarlo en un vaso sería la única forma de beber (salvo que nos pongamos en el modo porrón con lo que eso implica).

Cepillo de dientes

Un cepillo con un tubo de pasta, aunque no sea el más grande, nos podrá hacer sentir mucho mejor si nos encontramos fuera del hogar en una mala situación. A veces cosas pequeñas como sentirte refrescado en tu boca será algo que nos hará estar más animados y con capacidad para continuar adelante.

Cuchillo

Normalmente los japoneses recomiendan un cuchillo de fruta, que tiene un diseño inofensivo y no resulta al final un elemento peligroso para llevar encima. Ese tipo de cuchillos quizá sean más complicados de encontrar en España. En cualquier caso, un cuchillo siempre es adecuado para cortar todo tipo de cosas y esperemos que no como herramienta para defendernos. Lo que debemos tener en mente es el riesgo que supone su punta, así que tratemos de llevarlo con una cobertura o algo que evite que haya sorpresas.

Mechero y cerillas

Tanto si lo que necesitamos es encender algo como quemar cualquier tipo de elemento, el mechero es una herramienta imprescindible para ello. De todas formas, tampoco nos olvidemos de una caja de cerillas, con las que podremos hacer el mismo tipo de trabajo, pero con una flexibilidad superior en ciertos momentos.

Velas

La oscuridad puede ser un problema y no siempre podemos contar con la linterna. Por ello las velas siempre son un recurso que nos pueden ayudar. Las encenderemos con las cerillas o el mechero que hemos mencionado en el punto anterior.

Unidad de power bank

El teléfono móvil es una herramienta crítica en cualquier tipo de situación. Podemos estar viviendo un terrible acontecimiento de cualquier tipo de naturaleza, pero lo que vamos a necesitar es estar comunicados, además de tener acceso a Internet. En la actualidad es tan importante como lo era la radio en el pasado. Y esta sigue siendo importante, pero sabemos que la tenemos accesible desde el teléfono en la mayor parte de los casos, así que no tendríamos que tener una independiente. Pero concentrándonos en este punto lo que recomendamos es una unidad de power bank que nos proporcionará batería extra al instante a nuestro teléfono. Así aunque la situación nos sorprenda con poca batería sabremos que tendremos margen hasta que encontremos un sitio donde poder recargarla.

Rollo de plástico de envolver

No hablamos del papel de aluminio, sino del plástico transparente que utilizamos en la cocina para envolver alimentos. Sus aplicaciones son múltiples más allá de lo que podamos usar con la comida. Podríamos tener que envolver algún elemento de nuestro equipamiento, comida que nos entreguen personas con las que nos crucemos o utilizarlo para otros fines.

Linterna

En nuestro caso os recomendamos llevar al menos dos linternas, siendo una de ellas LED debido al reducido volumen de consumo que tiene. Las linternas nos pueden salvar de situaciones muy peliagudas, por lo que siempre es necesario tener una a mano. Tener dos nos ayudará tanto a poder compartirla como a crear un haz de luz de tamaño superior para momentos en los que tengamos que usarlo para ver en lugares muy oscuros o como manera de ahuyentar peligros que evadan el contacto con la luz (algunos animales).

Pilas

Por supuesto, pensando en las linternas, pero también en otras posibles máquinas que nos podamos encontrar que las necesiten. Las pilas no ocupan ningún espacio y podrían ser algo perfecto si llegásemos a encontrar un tipo de herramienta que las necesitara en un momento dado.

Cable de conexión para el móvil

Un conector USB o cualquier tipo de cable que necesitemos para conectar nuestro teléfono a un puerto de carga que nos encontremos en algún lugar o a un ordenador. Con este tipo de cable podemos salir del paso en todo tipo de momentos donde sea la única forma de conseguir batería. También será crucial si necesitásemos conectar el móvil a un ordenador para otros fines.

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Toallitas húmedas

No forman parte del botiquín porque no son imprescindibles para la supervivencia, pero se trata de ese tipo de ayuda que siempre viene bien para sentirnos un poco mejor. Si tenemos las manos sucias y no tenemos agua o necesitamos limpiarnos de algún tipo de sustancia o elemento, una toallita húmeda será realmente útil. Además, hay modelos que están impregnadas de alcohol desinfectante que pueden ser muy útiles para limpiar heridas si hemos tenido algún contratiempo.

Pañuelos desechables

En la misma línea, los pañuelos serán útiles para limpiarnos y en otro tipo de momentos en los que no tengamos acceso al agua a otro método de limpieza. Además, los podemos guardar después de utilizarlos si todavía queda una parte de la superficie que no hayamos usado.

Medicinas personales

Cualquier tipo de medicina o herramienta de apoyo médico que utilicemos de forma frecuente tendríamos que tenerla cubierta en la mochila. Por ejemplo, los respiradores que usan los asmáticos, medicinas recurrentes que tengamos que usar para ciertos dolores o una muñequera para calmar nuestros dolores en las manos.

Fotocopias de nuestros documentos

Si tenemos que salir de casa corriendo con prisa o bajo cualquier otra circunstancia, quizá se dé la casualidad de que no tengamos con nosotros nuestros documentos personales. Seguramente el DNI no nos falte, pero hay otros papeles que no estaría de más que tuviéramos a nuestro lado, como el pasaporte, el carné de conducir o la tarjeta de la seguridad social. Por si acaso, siempre es bueno que dentro de la mochila tengamos una fotocopia de cada uno de ellos.

Memoria USB con información personal crucial

Y por último, una memoria USB que hayamos grabado con toda la información personal que consideramos crucial y sin la que no podríamos vivir. Esto puede incluir desde una lista de contraseñas hasta la información de vuestro correo electrónico, nombres de acceso de distintos servicios, información bancaria, tipo de sangre, datos personales sobre vuestra familia. Dicho de otro modo, un archivo fundamental que os defina y que pueda ser lo que os salve la vida en algunas circunstancias. También pongamos en esa USB los elementos personales de nuestro ordenador que nos daría mucha pena perder, como nuestras fotos más apreciadas, por ejemplo.

¡Todo preparado!

A riesgo de dejarnos algo, hemos tenido muy en cuenta todas las opiniones y consejos que nos han dado para elaborar el listado. Este listado, si lo reuniéramos dentro de una mochila, todavía nos dejaría espacio para otras cosas necesarias que podamos considerar dependiendo de cada persona. Por ejemplo, se nos ocurre que alguien que use gafas y que las necesite para ver, seguro que lleva un segundo par en la mochila, por si sucediera algo. Y como añadido a todo lo dicho, también queremos recomendaros que tengáis en la mochila algo de dinero. Si algo pasase podría ser muy útil (o no servir para nada, una de dos).

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