Guías Trotamundos: una ayuda para recorrer el planeta

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Para lograr que un viaje sea un éxito es esencial elegir bien la guía de viaje. Es una herramienta útil para que nos dé consejos y nos indique lo que podemos hacer y ver en un país o una ciudad. Una de las más clásicas y conocidas es la colección Trotamundos (editada por Salvat), una traducción de la francesa Guide du Routard (editada por Hachette), conocida por su imagen de un joven con una mochila en forma de globo terráqueo.

El nombre de la guía no puede ser más evocativo. Según la RAE, un trotamundos es una «persona aficionada a viajar y recorrer países». Muchas veces se relaciona con los mochileros, pero la guía se dirige a un público más amplio al que le gusta conocer nuevos lugares y culturas. Por eso además de recomendaciones muy dirigidas a un público joven y que viaja de forma económica, también añade información para gente con más recursos pero con espíritu aventurero.

Al escoger una guía, siempre hay que tener en cuenta unos cuantos factores. En el caso de Trotamundos, uno de las características que lo diferencia de la mayoría de guías es que no hay ni una fotografía. Esto la hace menos atractiva la vista pero también es más económica que otras guías más visuales. Hay que decir que en las últimas ediciones las guías Trotamundos ya incorporan mapas en color.

Entrada establecimiento recomendado por RoutardSeguramente, su punto fuerte es que cuenta con una cuidada selección de alojamientos, restaurantes, bares, tiendas… con una descripción calificativa de cada uno. Aparecer en la Guide du Routard otorga prestigio, y por eso muchos establecimientos recomendados por la guía francesa lucen una distinción en la entrada. Una por cada año en la que han sido escogidos. Y es que una de las ventajas de la Guide du Routard es que se renueva cada uno o dos años. Cosa que no pasa con la versión española.

Otra de las peculiaridades que nos llama la atención de Trotamundos son sus comentarios, a veces graciosos y otras veces críticos. Uno de los ejemplos que hemos encontrado en la guía de Irlanda es: «¡Ah, estos insulares! ¡Incapaces de hacer como todo el mundo! Además de conducir por la izquierda, de invertir los grifos de agua fría y caliente y de comer grasa por la mañana, tienen tomas de corriente totalmente incompatibles.»

En la misma guía pone: «Es verdad que si los promotores urbanizan demasiado la costa de Miltown, los turistas acabarán por evitarla. Ya sabéis como son los promotores, les dais la mano…». Y también: «Los conductores irlandeses, cada vez que se cruzan con un cementerio, no dudan en ‘dejarlo todo’ para hacer la señal de la cruz. Si el temor al accidente os atenaza, entonces sólo tenéis que hacer lo mismo».

Guide du RoutardEn la guía de Jordania y Siria (editada en el año 2000), cuando habla de Palmira, hay el apartado «¿Dónde nadar?» en el que contestan «vaya ocurrencia, nadar en el desierto. Para eso, id al Cham Palace, el hotel más lujoso de Palmira». En el capítulo de compras añade «si no sabéis que poner en las maletas, llevaos un keffieh (estilo Arafat). Aunque no os lo pongáis nunca, será un divertido cachirulo para el próximo baile de disfraces. Con una galabieh (chilaba para las mujeres), estaréis a punto.»

En la recomendación del restaurante L’Étoile d’Or de Damasco dice que «hay que soportar el ambiente más esnob de todos los ambientes esnob». Y sobre el Cuttan Hotel, también de Damasco, apunta que «los optimistas dirán que las habitaciones tienen el encanto de los tiempos de la ‘Mariacastaña’… Los menos bromistas lo encontrarán deprimente».

Si podéis leer en francés no os perdáis la página web routard.com. Encontraréis todo tipo de información para viajar a cualquier parte del mundo. También incluye buscadores de vuelos, hoteles y alquiler de coches, un foro, un tablón de anuncios…
Foto 1: Albert González

Foto 2: Xmu

Foto 3: Fotografieinrete

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