¿Cómo hacer la maleta perfecta apostando por espacio y comodidad?

Hacer la maleta, y que todo quepa al tiempo que todo nos resulte útil en destino no es una tarea fácil. En este caso, te contamos algunos secretos para poder hacerlo con la comodidad y el espacio como grandes claves.

maletas

Probablemente uno de los temas que más buscamos los viajeros en internet cuando se trata de consejos para mejorar nuestros viajes son los relativos al equipaje. Pese a que en nuestro blog hemos hablado varias veces de la importancia de la maleta y de conocer las limitaciones que nos imponen las compañías, hoy queremos ir un paso más allá de esos consejos básicos para empaquetarlo todo. La idea de este artículo es que todo gire entorno al espacio que tenemos y a la comodidad que nos van a dar unas y otras pertenencias que podemos llevarnos o dejar en casa. Creo que esos dos conceptos son la clave para llevar el equipaje justo, pero que nunca nos falte lo que de verdad vamos a necesitar. Así que si aún te preguntas como combinarlos a la hora de hacer el equipaje, presta atención a lo que te vamos a contar a continuación.

La maleta perfecta apostando por espacio y comodidad

Hay varias cosas a tener en cuenta para lograr el objetivo del equipaje ideal en el que priman la comodidad y el espacio adecuado. Algunas de ellas tienen que ver con nuestra actitud. Si nos ponemos frente a la maleta esperando que todo nos quepa, probablemente estemos cometiendo un error. Sino, es más que seguro que logremos el objetivo de solamente llevar aquello a lo que le sacamos partido. Pero no solo la actitud es importante a la hora de hacer bien el equipaje. Tener la maleta más adecuada juega un papel fundamental. Y precisamente de estas dos cosas, y de algunos consejos más te hablamos en los párrafos siguientes.

Un espacio versátil

La maleta en sí misma juega un papel fundamental a la hora de poder hacer bien el equipaje. Lógicamente, que se ajuste a las medidas es uno de los requisitos fundamentales. Pero hay más. Por un lado, las que son rígidas y con el cuerpo realmente delgado, nos ofrecen una cantidad de espacio más aprovechable. En ese caso, lo que más preocupa es el peso, que por lo general suele quitarnos un par de kilos a lo que podemos llevar. Por debajo de eso, ya sería una maleta recomendable.

Pero si prefieres las maletas que son de tela, deberías saber que tienen como ventaja que pesan poco, y que se adaptan mejor a cualquier tipo de equipaje, aunque éste no esté todo lo ordenado que debería. A cambio, como contra, no permiten obtener todo el aprovechamiento de espacio que necesitamos y podríamos tener problemas para pasarlas por los medidores al permitirnos excedernos un poco de las dimensiones originales si las sobrecargamos.

Lo imprescindible y algo más

Cuando hablamos de meter lo que de verdad nos va a servir en una maleta, no nos referimos únicamente a lo que vamos a usar a diario, que es lo que de seguro no nos cabía ninguna duda que necesitábamos. Sin embargo, no se trata de renunciar a todo lo demás, sino de pensar en aquello que de verdad está solamente ocupando un espacio que podríamos necesitar para otras cosas. ¿De verdad te vas a poner ese gorro que lleva en el armario ni se sabe cuánto? ¿Vas a poder caminar por la ciudad con esos taconazos? ¿Vas a sacarle partido a todas esas joyas de bisutería que suman kilos sin más al equipaje? ¿Necesitas de verdad el ordenador, la tableta y el móvil para irte de vacaciones? ¿Cinco libros para dos semanas? Un montón de preguntas como estas te ayudarán a discernir de lo que de verdad nos hará la vida más fácil por un rato en destino, y de lo que solo estamos metiendo en la maleta por un por si acaso que es poco probable que ocurra. Creo que un poco de sentido común es nuestro mejor aliado en esta ocasión.

Precisión por las compras en destino

La verdad es que en muchos casos salimos de nuestro lugar de origen cargados de más y nos olvidamos de que es muy probable que en el destino hagamos compras. Al final, resulta que si la maleta iba de ida llena, de vuelta ya no cierra. Se nos pasan los kilos e incluso hay que pensar en facturar otro bulto. Para evitar este tipo de situaciones, que aunque parecen de manual son bastante comunes, lo mejor es tener una previsión del lugar al que visitamos y pensar en lo que de verdad es típico de allí y lo que tenemos pensado comprar. En todo caso, si sabemos que vamos a ir justos de espacio y que nuestras compras en destino merecen la pena, siempre puedes incluir un segundo bulto al hacer la reserva, ya que te saldrá más económico hacerlo desde el principio que hacerlo a última hora. Es lo que hacen las compañías para premiar a los viajeros más previsores. Y hoy, con nuestros consejos, puedes aprovecharte de ello.

Imagen: Tico| tmf photography. I`m back !!!

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