5 cosas que deberías tener en cuenta para hacer el Camino de Santiago de Compostela

Si vas a aprovechar que llega el invierno para disfrutar de gélidos paisajes y no quieres perderte la lluvia gallega, hoy te damos algunos consejos para que vayas preparado al Camino de Santiago

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Probablemente haya viajes y aventuras que por lo habitual se viven en verano. Pero hay algunos viajeros, y a mi la primera, a los que les gusta hacer justo lo contrario, disfrutar de esos destinos en las épocas en las que están menos saturados, aprovechando precisamente el hecho de que se pueden ver desde otro punto de vista. Y uno de esos que es un claro candidato de verano, apto para toda la familia, versátil en cuanto a las experiencias que ofrece, y que sobre todo sale muy a cuenta como viaje económico, en primer lugar por la forma de hacerlo, y en segundo porque queda aquí al lado es el Camino de Santiago. Así que hoy, para los viajeros que no le temen a las inclemencias del tiempo gallego en invierno, nos vamos a rebuscar en 5 cosas que deberías tener en cuenta para hacer el Camino de Santiago de Compostela.

Antes de empezar por el repertorio de consejos prácticos si tienes pensado hacer la maleta al más puro estilo aventurero y embarcarte en esto, tengo que decirte que en realidad deberías saber que por lo general, las temperaturas de Galicia, y concretamente las de Santiago de Compostela en invierno, no marcarán límites bajos en los termómetros, sino que más bien se mantendrán en unos 10 grados que a simple vista podrían parecer incluso agradables. El problema con el clima gallego es más una cuestión de sensación térmica que de frío real. Y es que los niveles de humedad que hay en el aire, combinados con el viento del norte que sopla en más de una ocasión hacen que esa sensación de frío húmedo cale en los huesos, y que el que no está acostumbrado a ese tipo de clima acabe poniéndose capas como una cebolla y siga sintiendo el frío. Así que cuidado con fiarse mucho de los termómetros y no tener en cuenta este fenómeno y acabar muriéndose de frío en el intento de hacer el camino

5 cosas que deberías tener en cuenta para hacer el Camino de Santiago de Compostela

  1. Hacer la mochila: lo primero que tendrás que pensar es que este viaje es de aventura. De naturaleza. De experiencia. Y que la prioridad debe ser la comodidad. Buscar una mochila en la que coja todo, pero al mismo tiempo que no acabe siendo tu peor carga y que desees dejarla tirada a la mitad del camino es el mejor de los comienzos. Aunque depende mucho de cada cuál y de su fuerza física, teniendo en cuenta que el trayecto se hace por lo general a pie, no se recomienda en realidad lo de llevar más de 10 kilos. Si, exacto, lo mismo que si fueras a ir en una compañía low cost de vacaciones por Europa.
  2. Ropa adecuada: ocurre lo mismo que con la mochila. La prioridad en este viaje es la comodidad, con lo que todo lo que lo sea, debería ser bienvenido en tu vestuario. Todo lo que no responda a esa prima, debería quedarse en casa, para el próximo viaje. En todo caso, para hacer el Camino de Santiago en invierno, yo recomendaría no salir de casa sin un calzado que además de ser cómodo sea impermeable, y bien impermeable por si te acaba cogiendo el temporal por el camino. Un impermeable de esos que no pesan nada, pero que te ayudan a aguantar el chaparrón, y un buen gorro para no mojarse. Eso, y unas cuantas capas de ropa o prendas térmicas que te ayuden a no sentir el frío húmedo gallego.
  3. Aseo personal: en los albergues tendrás que llevar tu tus propias pertenencias. Muchos de ellos ofrecen servicio de lavandería, aunque tu debes ser quien lleve los productos de limpieza. También tendrás que meter en esa mochila una toalla propia, y no olvidarte de tus productos habituales para la higiene personal o básicos como el papel de baño.
  4. Documentación: además del DNI y la tarjeta sanitaria, que te permitirán identificarte si te surge cualquier problema, no olvides que si quieres la certificación del camino, tienes que parar en el primero de los albergues a pedir tu libro de sellos o tu credencial de peregrino. Ellos serán la prueba que demuestre que viviste la aventura, y además de anecdótico te servirán de recuerdo y te ayudarán a disfrutar de algunos servicios en el camino exclusivos para peregrinos.
  5. Botiquín: sin esto tampoco puedes salir de casa. Lo que debes llevar dentro son medicamentos básicos para dolor de cabeza o ardores estomacales, así como productos para limpiar posibles heridas y cremas o protectores para evitar y tratar las ampollas. Tampoco estará de más algún tipo de vendaje para tratar pequeñas rozaduras o caídas, así como protectores o cremas faciales para el frío que puede afectarte a los labios.

¿Listo para partir a vivir la experiencia del Camino de Santiago?

Imagen: bernavazqueze

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