10 formas de no engordar durante las vacaciones

Compartimos con vosotros 10 consejos que evitarán que aumentéis de peso cuando estéis viajando a otro país.

vacaciones

Llega el verano y lo que tenemos en mente son las ganas de irnos de viaje a otro lugar, en especial a otro país, dado que el turismo internacional es ahora mismo de lo más común entre todo tipo de personas. Pero aunque nos fijamos en muchas cosas mientras disfrutamos de estas vacaciones, hay algo que solemos dejarnos en el tintero: no aumentar de peso. Hay ocasiones en las que nos dejamos llevar tanto por la gastronomía local que acabamos comiendo más de la cuenta. Y sobre todo si nuestro viaje no es muy activo, podemos acabar volviendo con unos kilos de más que a nadie le gustaría tener. Por suerte, todo es cuestión de tener cierto equilibrio y de poner en práctica algunos consejos que os dejamos a continuación. De esta manera evitaréis engordar cuando viajéis por el mundo.

1. Elige snacks sanos

No nos engañemos: si viajamos y hacemos turismo, los snacks son necesarios. No podemos plantearnos estar sin comer nada desde el momento en el cual salimos del hotel hasta la hora de la comida. Eso es imposible y puede llevarnos a dos situaciones. La primera: que comamos demasiado en la comida, porque hemos acumulado tanta ansia y tantas ganas de comer que nuestro cerebro nos dará órdenes no controlables cuando estamos con ello. La segunda: que compremos snacks nada saludables en las tiendas que encontremos en nuestro camino. Cuando tenemos hambre no nos importa nada, y está claro que el mayor porcentaje de snacks que encontraremos en tiendas a nuestro paso serán no saludables. Así que en lugar de ser víctima de estas dos posibles consecuencias, lo mejor es optar por preparar nosotros mismos un buen cargamento de snacks.

Los podemos llevar en la mochila y deben incluir mucha proteína. Algunas ideas recomendables incluyen nueces, yogur griego o frutas. Podemos introducir distintos sabores y estilos de alimento dentro de esta recomendación cada día, para no cansarnos por comer todos los días la misma fruta. Así, cuando tengamos hambre, podremos calmar al estómago de una manera sana y natural que no nos afectará de una forma negativa.

2. Mucho cuidado con el bufé

Si os alojáis en un hotel que os proporciona servicio de bufé en las comidas, lo principal que hay que recordar es que no tenéis que comer hasta cansaros. Lo que ocurre en los bufé es que nos sentimos, en cierta manera, obligados a probar toda la comida que hay. No es algo que debamos hacer. El gran surtido de platos del que suelen disponer existe y está ahí para que seleccionemos con cabeza. No nos dejemos llevar por la gula, porque nos acabará pasando factura. Uno de los problemas de los bufé es que no nos dan las medidas adecuadas para cada plato en la mayor parte de los casos. Eso significa que tendréis que serviros a ojo y eso puede significar que pongáis demasiada cantidad de cada plato. Por ello es mejor que siempre tiréis a lo bajo que a lo alto.

En el caso de que el bufé sea opcional, es preferible ignorarlo y buscar otras maneras de alimentarnos mientras estamos en este país desconocido al cual hayamos elegido viajar.

buffet

3. Si puedes cocinar…

A nadie, nadie, le gusta cocinar cuando se va de vacaciones. Pero no es extremo plantearse que quizá el método que habéis elegido de alojamiento os permita cocinar. Es posible que estéis en un apartamento o que hayáis reservado habitación en la casa de alguna persona gracias a los servicios online que están de moda ahora. En esos casos una buena idea para no engordar es cocinar nosotros mismos. Sabemos cómo tenemos que hacerlo y qué cocinar para que eso no se convierta en un problema. No es algo que entendamos como imprescindible, pero vais a poder evitar muchos de los problemas relacionados con la comida en restaurantes u hoteles, como la preparación, la cantidad o los ingredientes que se ponen en cada plato. Si lo hacéis vosotros mismos será bueno que poco después de llegar a vuestro destino busquéis un supermercado donde podáis hacer las compras pertinentes.

4. Contra las comidas

No hay momento del año en el cual tengamos que controlar más lo que comemos que en las vacaciones. Hay personas que se llenan de una manera espectacular en el desayuno y que luego, a lo largo del día, no ingieren prácticamente nada. Otras personas pasan el día con mucha hambre y cuando llega la noche se ponen a comer como si llevaran semanas sin meterse nada a la boca. Todos los extremos son malos y hay que evitarlos con eficacia. Por lo tanto, lo que debemos hacer es ingerir alimentos de una manera equilibrada para que no haya sustos en el proceso. Comamos de una manera sólida en desayuno, comida y cena y aprovechemos periodos entre comidas para darle al cuerpo un apoyo externo.

5. Evita el transporte público

Estáis de vacaciones, un poco de deporte siempre va bien. Si os han dicho que podéis ir en metro a un museo que se encuentra a 10 minutos… ¿por qué no vais andando? Si estáis de turismo el andar por las calles es lo que más os va a satisfacer. Podréis apreciar la vida en este país en el que os encontréis, ver sus gentes y fijaros en los muchos contrastes que tiene con vuestro lugar de origen. Si no queréis andar hay otras opciones que pueden ser muy útiles, como alquilar una bicicleta para ir a todas partes montados en ella. Eso os garantizará que podréis hacer ejercicio mientras estáis haciendo turismo de una manera muy activa.

6. Aprovecha para hacer deporte

Nos sorprenderíamos de todos los momentos que podemos encontrar en vacaciones para hacer un poco de deporte. La emoción del viaje nos llevará a que nuestro cuerpo tenga ganas de moverse, así que practicaremos actividades deportivas con suma facilidad. Si veis una zona de escaleras, ¿por qué no subirla con un ritmo rápido? Además, en los aeropuertos también podemos hacer algunos ejercicios. Son lugares donde podemos estar fácilmente mucho rato esperando a cada vuelo. Hacer unos estiramientos o correr ligeramente también nos puede venir bien, aunque quizá os miren raro y piensen que estáis cerca de perder el vuelo. En cualquier caso, el deporte siempre es bueno y tenemos que escuchar a nuestro cuerpo, porque habrá muchas veces en las que nos lo pedirá.

7. Ten cierta cabeza con los caprichos

Antes hablábamos de tener cuidado con los snacks y la comida no saludable. Pero no somos unos tiranos. Sabemos que si estáis de vacaciones querréis cometer alguna ilegalidad culinaria. Por eso lo que sí os pedimos es que tengáis un poco de cabeza. No podéis daros el lujo de comer todos los caprichos que se os imaginen, pero sí podéis conformaros con uno de ellos. Se nos ocurre, por ejemplo, que podéis tomar un delicioso postre, pero no repetir con otro postre y tampoco ceder a la tentación de tomar un cóctel que pueda incluir una gran cantidad de calorías. En la capacidad de decisión se encuentra el secreto para no engordar.

8. Deporte en el hotel

Cuando os estéis informando de las características que tiene vuestro hotel no olvidéis preguntar sobre sus instalaciones deportivas. En vacaciones quizá no os haga mucha gracia iros al gimnasio del hotel todos los días después de largas caminatas, pero es posible que alguna vez sí os apetezca. Se nos ocurre que podéis hacer un poco de deporte en su piscina o incluso utilizar las máquinas de fitness y musculación que suele haber en estos lugares. No os obsesionéis con ello, pero si alguna vez os apetece sacar más partido al hotel, esta no será una mala idea.

gimnasio

9. Madruga y comienza desde pronto

Distintos estudios confirman con sus estadísticas que los turistas que madrugan más y que comienzan sus días a una hora más temprana tienen más posibilidades de hacer ejercicio en sus sesiones de turismo. El motivo es obvio: seguramente inviertan más horas en caminar y caminar. También es verdad que a más tiempo que pasa y más oscuridad va envolviendo el ambiente menos ganas dan de estar por la calle y de visitar lugares turísticos. Por eso, si salimos tarde del hotel y comenzamos a hacer turismo después de lo habitual es posible que terminemos volviendo a la habitación demasiado pronto o metiéndonos en algún local donde no sea tan recomendable estar (como los bares, donde siempre acabamos pidiendo más de la cuenta).

10. Una mente sana te ayudará

Pero el consejo que lo engloba todo es que tengamos la mente sana mientras estamos de vacaciones. Un sentimiento de felicidad nos ayudará a respetar nuestro cuerpo y nos dará el apoyo que necesitamos para que todo nos parezca más fácil y sencillo. Si estamos deprimidos lo más posible es que terminemos alimentándonos a base de snacks que acaben con nuestra figura en pocos días. Hay que hacer todo lo contrario y mantenernos ilusionados. Esto es algo que se puede conseguir mejor si viajamos en pareja, en familia o incluso en grupo. Los viajeros siempre tienen que estar muy atentos a la importancia de apoyarse en los demás, puesto que viajar en compañía significa que habrá dos personas que definirán una misma línea a seguir.

Por otro lado, también os recomendamos que seáis muy conscientes de que la otra persona que viaje con vosotros debería estar mentalizada de los mismos consejos que vosotros. No sirve de nada si vosotros coméis fruta como snack si vuestro acompañante lo que hace es sacarse de la mochila un bollo de chocolate cada día. Eso será algo que os acabará llevando al lado oscuro y os afectará para mantener el peso.

Foto: vacaciones, gimnasio y buffet vía Shuttertstock

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