Ríos urbanos, de basurero olvidado a aliciente turístico

Olvidados durante décadas, los ríos han vuelto a integrarse en las ciudades europeas mediante proyectos urbanísticos que los convierten en zona de ocio y relax.

rios urbanos

Las capitales europeas están ganando la batalla de transformar los ríos contaminados en paraísos limpios con áreas verdes para el ocio. Tras siglos de olvido, muchas autoridades municipales empiezan a prestarle atención a sus ríos y a considerarlos una atracción turística. Gracias a ello los ríos se han rejuvenecido y vuelven a formar parte de la belleza urbana.

Los ríos fueron parte fundamental de las ciudades durante siglos, pero con la llegada del coche las carreteras tomaron todo el protagonismo. Desde hace algunos años el proceso se está invirtiendo y la ciudad ha dejado de acomodarse a los coches para que sean ellos quien se acomoden a un entorno urbano habitable y agradable. O al menos así es en algunos casos.

París ha reajustado sus riberas, lo que ha obligado a los conductores a redirigir su ruta. Pero ese no ha sido el único cambio en la Ciudad de la Luz. La capital ha creado un paseo para peatones de 2,3 km a lo largo del Sena.

Por si eso fuera poco, cada verano la zona del río se cierra al tráfico para crear una playa artificial. París importa camiones llenos de arena que se distribuyen a lo largo del asfalto, y al resultado solo le faltan las palmeras y un océano real. Turistas y lugareños toman el sol en tumbonas y toallas, o se acomodan bajo las sombrillas, y disfrutan de un buen rato al aire libre en plena urbe.

Las riberas del Manzanares, en Madrid, también fueron rejuvenecidas en 2011 como parte del proyecto Madrid Río. El río había quedado gravemente descuidado durante años, pero se transformó de un modo espectacular con la aparición de unos 25.000 árboles, caminos y carriles para bicicletas. La diferencia a día de hoy es increíble.

El parque madrileño también tiene una playa urbana, similar a la que hay en Varsovia (Polonia) a lo largo del río Vístula. Varsovia también ha visto cómo sus orillas ribereñas crecen en popularidad después de haber quedado olvidadas en las reconstrucciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

En muchos casos las orillas de los ríos se han convertido en un lugar tan agradable que es escenario de festivales, como ha sucedido en el Spree de la cosmopolita Berlín. Pero en otros lugares el camino aún está por recorrer.

El deterioro a orillas del río Tíber, en Roma, ha alcanzado dimensiones preocupantes. Los bancos están tan cubiertos de basura que la naviera Roma Boats dejó de ofrecer excursiones por sus aguas. Sin embargo, las autoridades están haciendo intentos de mejora y han construido un camino de 34 km para bicicletas en la zona.

Con los deberes hechos o por hacer, lo cierto es que revitalizar los ríos es una buena forma de lavarle la cara a una ciudad. Además de aumentar la calidad de vida de sus residentes, repercute en la economía del trabajo. Nuevos negocios, turismo y eventos son los principales motivos.

Vía: Tourism Review.

Foto: Marco Chiesa.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...