¿Se puede cobrar a los huéspedes que hablen mal de un hotel?

Aunque cobrar una comisión por hablar mal de ti parece sacado de un libro de gastos absurdos, en el establecimiento The Union Street Guest House lo han hecho, aunque ha desaparecido cualquier rastro del hecho.

The Union Street Guest House

La noticia que está dando la vuelta a las redes sociales da una nueva vuelta de tuerca al hecho de que las opiniones de los turistas cobran cada vez más importancia a la hora de elegir un determinado lugar de vacaciones o un determinado establecimiento hotelero o de ocio. En este caso empezamos por explicarte lo que ha pasado, por si aún no te has enterado por algún otro medio que ya lo ha citado en prácticamente todos los idiomas, y luego pasamos a analizar las conclusiones y lo que podría suponer en un mundo del viajero 2.0.

En este caso nuestro título en formato interrogativo no es tal cosa, sino que para entender lo ocurrido hay que quitarle las interrogaciones. ¿Se puede cobrar a los huéspedes que hablen mal de un hotel?  Sí, se puede y se ha hecho. Al menos eso es lo que denuncian unos novios que decidieron elegir el hotel The Union Street Guest House situado en nueva York para alojarse y alojar a sus invitados durante el evento. De hecho, la «multa» que les ha exigido el establecimiento para penalizar el hecho de que los huéspedes que acudieron con la pareja acabasen desperdigando en redes sociales un montón de comentarios negativos sobre el alojamiento era de 500$ por cada comentario negativo. ¿Increíble? Pues es cierto

Ante tal anuncio, nos surgen varias preguntas que pasamos a analizar a continuación y que están relacionadas por un lado con la mala imagen que se puede crear el The Union Street Guest House al responder de una manera tan agresiva ante malas críticas que deberían servir para mejorar; a la explicación que nos dan desde la entidad para que esto sea así; y sobre todo, de la legalidad y moralidad que puede haber tras el asunto de plantearse cobrar semejante tasa por algo que no es más que expresar la libre opinión de cada cual.

La explicación oficial del hotel

El hotel ante la polémica, explica atendiendo a sus dimensiones y características, que lo que ofrece podría no ser del agrado de los huéspedes que no son los novios, y que han de ser estos los que les expliquen a sus invitados cómo es el establecimiento y qué es exactamente lo que ofrece. De hecho, hace referencia precisamente a las bases, a su decoración y a las imágenes que expone como un lugar antiguo, pero al mismo tiempo vintage, que no coincidiría con los gustos de todo el mundo.

A mí la verdad me parece perfecto que se vendan como un alojamiento poco común, y que tengan clara su orientación. Pero lo que no veo bien es que esto sea la excusa para obligar literalmente a hacer que los que reservan obliguen a sus invitados a sentirse cómodos y a entender que eso es lo que hay y lo que han reservado. ¿Acaso cada cuál no puede tener su propia opinión y su propio gusto? Además si se deja una opinión por ahí pensando que se alojaban en un resort, creo que ella caerá por su propio peso si las fotografías y las explicaciones del hotel son claras. ¿Hacía falta de verdad tanto revuelo?

Huéspedes que hablan mal de un hotel

Cada cual puede expresarse libremente sin mayor explicación. Si a un huésped no le gusta un hotel lo dice y punto. Y ningún hotel debería poder tener la potestad de atacarlos por eso. Pero cuando hay un contrato como el que parece reina en este caso, las cosas podrían ser diferentes. Aunque de esto te hablamos en el siguiente párrafo, me gustaría destacar en este caso que no se está creando una buena imagen de marca. Más bien todo lo contrario y eso podría pasar aún más factura que los comentarios negativos que se expongan. Te alojas en un lugar, pagas la factura y te multan por decir lo que piensas de ellos ¿Acaso nos hemos vuelto locos?

Legalidad del asunto

Aunque cada contrato que uno firma con otra parte puede incluir cláusulas de lo más variopintas mientras ambos estén de acuerdo, no puede violentar en ningún caso los derechos fundamentales. Habría que probar en este caso si se ha hecho, pero desde luego no parece muy legal que el hotel cobre a los huéspedes en primer lugar por lo que han hecho invitados que no son ellos y que por lo tanto no habían firmado el contrato. Por otro lado, penalizar la libertad de expresión, que a mi juicio es lo que se hace en esta cláusula abusiva debería ser perseguido y la multa debería ser para los del propio hotel, así como un buen merecido que hiciese que nadie se aloje allí durante una buena temporada para responder ante su actitud arrogante.

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