Guía de Routard español

Antes de emprender un viaje a cualquier punto del planeta, lo primero que hay que hacer es elegir nuestra guía de viaje. No existe herramienta más útil para situarnos en el lugar de destino que hayamos visitado. En ella encontraremos consejos, recomendaciones, los lugares y monumentos más destacados y los mejores barrios del pueblo, ciudad o país en el que estemos. No importa que ahora con Internet hayan aparecido millones de blogs, foros y portales de viajes online porque las guías editadas en papel siguen funcionando a la maravilla. Nada tan fácil y sencillo como llevar el librito a cuestas, en alguna mochila o bajo el brazo, y echarle un vistazo cuando lo echemos en falta. De esta manera, nos ahorramos los riesgos de quedarnos sin batería en el móvil y en el iPAD o de cargar con el portátil allá donde vayamos.

Routard español

Ejemplar de la Guide du Routard.

Y claro, hablando de guías, hay que mencionar el referente francés por excelencia: la Guía Routard (o Guide du Routard), editada por Hachette, el gran grupo de comunicaciones parisino. Afortunadamente, este tipo de guías siguen funcionando, no solo por su comodidad, sino porque continúan amenizando nuestras largas horas en carretera. La Routard es una colección de guías turísticas (140 en total en el año 2007), fundada en 1968, que se inició en abril de 1973 de mano de Michel Duval y Philippe Gloaguen. La idea surgió cuando ambos señores realizaron un largo viaje alrededor del mundo y empezaron a tomar notas de cada lugar que visitaban. Finalizado el viaje, decidieron publicar una guía a partir de todas sus anotaciones, una idea que fue aprobada por una casa editorial para viajeros con bajo presupuesto. Un accidente aciago que acabó con la vida del director de la editorial, puso en peligro este proyecto, pero finalmente fue rescatado en 1975 por la Hachette y dio vida a «la guía del mochilero» con la publicación de cuatro volúmenes.

Digo «guía del mochilero» porque la imagen de su portada se ha convertido en un símbolo y emblema internacional. En la cubierta figura un caminante con una mochila en forma de globo terráqueo. Este es actualmente el logo de la colección. La ilustración fue creada por el diseñador Solé para las ediciones de 1975. Un caminante cuyo carácter ha ido transformándose con el paso del tiempo, adaptándose a los cambios generacionales, lo cual ha sido un gran acierto. De esta forma, se ha pasado del look hippie original (hombre cuarentón, de pelo largo y alborotado y vestimenta estrafalaria), a un joven de pelo corto, reloj de pulsera y pantalones caídos. Con la edición del año 2000, también pasó a incorporarse de forma permanente un bigote icónico al personaje. Un personaje, por cierto, que también ha ido cambiando en cuanto a tamaño, pues de aquellas primeras guías routard donde la portada quedaba cubierta por la imagen del caminante, ahora ya en la mayoría de ellas figuran fotografías que ilustran el país del que habla la guía, quedando el caminante a un margen, en segundo plano, pero como logo consolidado.

routard en español

En las guías Routard figuran más de 100.000 direcciones para aconsejar a los viajeros.

La Guía Routard es actualmente una de las de mayor prestigio en toda Francia. Se edita en varios idiomas: alemán, inglés, italiano y español. De ahí que también oigamos hablar de vez en cuando de le Routard español, aunque aquí en nuestro país se le haya acordado ponerle un nuevo título más conocido como es el de «Trotamundos«. La colección Trotamundos (editada por Salvat) es, por tanto, una traducción de la francesa Guide du Routard, con la peculiaridad de que no incorpora ni una sola fotografía (lo que la hace mucho más económica), pero que en España ha obtenido una gran fama por llevar la marca y el prestigio del caminante francés, convirtiéndose así en todo un clásico. Aunque todas estas ideas, hay que decirlo, tienen sus precedentes. Routard está marcada por influencias americanas: la primera colección de guías prácticas para los viajeros sin dinero nació en 1959 en los Estados Unidos, por iniciativa de Arthur Frommer. Más tarde, ésta sirvió de inspiración a los estudiantes de Harvard que fundaron la guía Let’s go en 1960. Otro claro ejemplo de guía para caminantes es la Hitch-hiker’s Guide to Europe, publicada en 1971. La Guide du Routard junto a todas sus variantes (routard en español, alemán, italiano…) es por tanto una clara variación del concepto americano.

¿Y cómo se realizan estas guías? La actulización de las mismas es posible gracias a que la Routard organiza más de 200 viajes al año, de forma que entre cuatro y cinco guías son reeditadas siempre cada dos años, incorporando nuevos lugares o las modificaciones pertinentes de los que ya abarcaba. En total, en sus guías figuran más de 100.000 direcciones para el disfrute de los viajeros. Guías que tardan en escribirse aproximadamente un año entero. Una vez efectuada la guía, le Routard pone en conocimiento de ello a hoteles y restaurantes de los lugares seleccionados para los que estén interesados en comprar una placa con la etiqueta de «el caminante o mochilero» y ponerla en la entrada del negocio. Esta es una forma de atraer a los turistas. No hay nadie que no conozca Routard, y eso ya le da suficiente prestigio.

le routard español

Portada de la página web de Routard.

Hoy por hoy, tanto la guía original como le routard español y sus variantes, han lanzado su versión en la web. Laroutard.com, es el sitio creado en colaboración con el grupo Lagardère en el año 2001, un sitio que obtiene una audiencia aproximada de dos millones y medio de internautas al mes, con más de 38 millones de páginas vistas. Adaptada totalmente a la era de Internet, la Guía Routard es una excelente competidora en el mercado que hoy por hoy sigue ayudando a turistas, viajeros y caminantes a trazar correctamente sus andaduras por el mundo.

Fuente: routard.com
Foto 1: Marco
Foto 3: routard.com
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