Consejos para ir a la playa y piscina en tiempos de coronavirus

Aunque el coronavirus nos asusta, nuestras ganas de ir a la playa o la piscina nos llevan a ello, aunque debemos tener en cuenta consejos de seguridad.

El verano nos manda de forma inevitable a la playa y la piscina. Podemos intentar evitar este tipo de lugares, pero hay algo dentro de nosotros que nos empuja hacia ellos porque nos queremos refrescar y comenzar a disfrutar de la fantástica sensación de estar en remojo. Pero esto no significa que nos olvidemos del coronavirus y de las medidas de seguridad y prevención que estamos poniendo de manifiesto cada vez que salimos a la calle. Por supuesto, en la playa o la piscina debemos ser cuidadosos y pensar que en cualquier momento nos podríamos encontrar en una situación de riesgo, por lo que nunca hay que bajar la guardia. Hoy os daremos algunos consejos para que podáis disfrutar de la vuelta a la playa o la piscina con la mejor de las sensaciones y evitando cualquier posible tipo de riesgo.

1. Mantener las distancias

Esto es clave y no hay nada que nos lleve a no respetar esta norma también cuando estamos en el agua. Debemos ser cuidadosos y dejar la distancia de 1,5 metros que se recomienda para cualquier tipo de entorno. Si esa distancia puede ser de 2 metros, mejor que mejor. Al fin y al cabo lo hacemos un poco a ojo y siempre es preferible que nos pasemos que nos quedemos cortos.

Como de costumbre, recordemos que el distanciamiento social se tiene que aplicar con personas que no conocemos y con otros grupos. Si vivimos con nuestros padres o hermanos no hay ninguna necesidad de hacer distanciamiento, ya que compartimos un espacio general en casa y la transmisión que se produce en constante. Al meternos en el agua tengamos en cuenta que por mucho que estemos en un entorno abierto como el del mar o en uno cerrado como el de la piscina, los riesgos existen de la misma manera. Por lo tanto nunca olvidemos mantener las distancias.

2. Seguir las normas de cada instalación

Esto es tan importante como el primer punto que hemos comentado. Por lo general las piscinas disponen de unas normas de seguridad concretas y lo mismo puede ocurrir con las playas. Es recomendable que nos informemos primero de aquellas normas antes de ir para saber qué tenemos que hacer en todo momento. En ocasiones estas normas nos aportarán información adicional sobre preguntas que podamos tener, como las condiciones existentes para poder ir a la playa acompañados de nuestras mascotas.

3. No desinfectar las playas

Es fácil imaginar que tal y como desinfectamos la mesa de una cafetería cuando nos sentamos, también tenemos que desinfectar la arena antes de sentarnos en ella o cualquier otro elemento de las playas, como las rocas. Pero en realidad no hay que hacerlo. Las autoridades recomiendan que no desinfectemos áreas naturales porque lo que estaremos haciendo será afectar al medio ambiente y al estado de salud natural del mismo. La arena, por ejemplo, tiene la sal que procede del agua y esto lleva a eliminar cualquier rastro del virus. Podemos tocar la arena sin miedo. Dentro del agua tampoco tenemos de qué preocuparnos, salvo que estemos cerca de una persona desconocida sin seguir los protocolos de distanciamiento.

4. Hacer uso de medidas de higiene

Cuando estamos en el agua no tenemos mascarilla, pero podemos tener ganas de toser. La prevención siempre es lo mejor que podemos hacer, por lo que será recomendable que nos cubramos al toser, pero no con la mano. La forma adecuada de hacerlo es utilizando la parte interna de nuestro codo, de manera que mantengamos los virus lo más alejados posibles de una vía de contacto y transmisión como son las manos. En cualquier caso, también tenemos que evitar tocarnos la nariz, la boca y los ojos, fuentes de transmisión habituales. Y si tenemos pañuelos desechables que podamos usar cuando estornudamos, mejor que mejor.

5. No compartir prendas

Tenemos la costumbre de compartir la toalla para ahorrar espacio o por comodidad. Pero en estos casos es preferible que no lo hagamos. Aunque sea un poco más molesto, resulta recomendable que cada miembro del grupo usemos nuestra propia toalla tanto para secarnos como cuando descansamos tumbados bajo el sol. Por otro lado, no hay que compartir otras prendas, como bañadores, y se recomienda que cuando volvamos de la piscina o de la playa hagamos el lavado de las prendas que hayamos usado, no reutilizándolas hasta que ya hayan pasado por la lavadora.

6. Ir en pequeños espacios de tiempo

Nuestra costumbre como amantes de la playa o de la piscina es la de pasarnos todo un día en las inmediaciones de estas instalaciones. Por tradición es como nos han educado. Pero las autoridades recomiendan que debido a la situación en la que nos encontramos tengamos en cuenta que es preferible que vayamos a playa o piscina solo durante unas horas. El periodo recomendado es de tres horas, lo que ayudará a que las instalaciones no estén tan saturadas de personas y que así se ayude a imponer el distanciamiento social que en ocasiones puede llegar a resultar imposible si hay mucha afluencia.

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